Una escuela no basta para Miribilla

Ampliar Iruarteta es «inviable», según los vecinos y los padres de los alumnos de un centro envejecido y «masificado»

OCTAVIO IGEABILBAO.
Iruarteta tenía 300 alumnos en 2009 y rondará los 750 en dos años sin remodelar sus instalaciones ni absorber la demanda del barrio. ::
                             M. LÓPEZ/
Iruarteta tenía 300 alumnos en 2009 y rondará los 750 en dos años sin remodelar sus instalaciones ni absorber la demanda del barrio. :: M. LÓPEZ

En Miribilla necesitan un colegio. Hay cien niños de entre 2 y 5 años sin plaza en las escuelas del entorno y, con el barrio en pleno 'baby boom', la previsión es que la demanda siga creciendo. Las familias afectadas se movilizaron, pidieron soluciones y arrancaron al Ayuntamiento de Bilbao y el Gobierno vasco el compromiso de ampliar Iruarteta, el centro docente más cercano a la zona. Pero parece que la solución no basta, el proyecto aún no ha arrancado y ya suma una importante oposición social.

A las reticencias de los vecinos de Miribilla, que consideran la obra una solución «inviable y temporal», se han unido las quejas de la Asociación de Padres y Madres (Ampa) de Iruarteta, que han elevado la voz esta semana para recordar que llevan cinco años pidiendo reformas en una escuela con importantes déficits estructurales: falta un patio cubierto, aseos, mejorar las ventanas, hay zonas poco accesibles...

Planteado en su origen como un centro para dos líneas (dos aulas por curso en Educación Infantil y Primaria) y un máximo de 500 alumnos, Educación abrió hace un par de años una tercera línea «sin dotarnos de más medios», lamentan en el Ampa. Actualmente, la escuela suma 375 críos pero su propio desarrollo (al ser un centro 'nuevo' aún no se ofrecen los últimos niveles de Primaria) podría llevarle a albergar hasta 750 chavales en un futuro cercano. Una «masificación» que puede verse acrecentada con la llegada temporal el próximo curso de 150 alumnos provenientes del colegio Mujika-Solokoetxe, que será profundamente reformado. «Para los técnicos es fácil; vienen, convierten la tutoría o la sala de psicomotricidad en clases y nos dicen que ya hay sitio, pero la calidad educativa se va a resentir, los tratan como números pero son nuestros hijos y no vamos a permitir que los tengan como sardinas en lata», advierte Patxi, uno de los padres de Iruarteta.

Federación de vecinos

Con este panorama, a Iruarteta llegaba hace algunas semanas la noticia de que va a ser ampliado utilizando dos solares anexos. Un terreno, por cierto, que tuvo que ser recalificado en 2001 ya que anteriormente se planteaba que por allí pasaran los nuevos accesos de la A-8 hacia Zabalburu. No será así, aunque la carretera estará cerca. «Además de hacinados, nuestros hijos tendrían que 'chuparse' los humos del tráfico», lamentan portavoces de la plataforma 'Sin Colegios en Miribilla'.

Tanto es así, que el colectivo baraja retomar la petición de que Consistorio y Lakua vuelvan a reactivar un solar del barrio en el que hace años se planteó construir un nuevo colegio. La idea se aparcó porque la zona debe ser descontaminada y ninguna administración quiere asumir el coste de la operación. A todas estas quejas se ha unido también la Federación de Asociaciones de Vecinos de Bilbao, que ha criticado la «falta de previsión» en el desarrollo de Miribilla. «Un barrio de campanillas no tiene escuela y los vecinos están hartos. Muchas promesas, pero ningún plan serio sobre la mesa de los políticos», lamenta Juan María Zulaika, vocal de Educación de la federación.