Los jóvenes vascos dan la espalda al botellón

Apenas un 4% de los menores de 34 años lo practican y cada vez son menos los chavales que beben alcoholEl informe 'Euskadi y Drogas 2010' revela un descenso general del consumo de sustancias tóxicas, salvo el tabaco

FERMÍN APEZTEGUIABILBAO.
Los jóvenes vascos dan la espalda al botellón

O los jóvenes vascos no son como el resto de los españoles o no lo cuentan todo cuando hablan de drogas. Algo hay. Los chavales que practican el botellón en Euskadi son una minoría, apenas el 4,2% de la población entre los 15 y 34 años; y además, a diferencia de las generaciones que les precedieron, beben menos. El consumo de alcohol se ha reducido ligeramente en los dos últimos años, pero esa caída ha sido «más acusada» en las mujeres y la chavalería.

El informe 'Euskadi y drogas 2010' presentado ayer, continuación de un trabajo que el Observatorio Vasco de Drogodependencias viene realizando con carácter bienal desde ya hace años, se contrapone de manera radical con los resultados que sobre este mismo asunto presentó un día antes el Ministerio de Sanidad. La delegada del Plan Nacional sobre Drogas, Nuri Espí, dijo el jueves que existe «una preocupación seria» sobre el consumo de alcohol en niños, que cada vez comienzan antes a beber, y sobre las «sustancias emergentes» o nuevas drogas. Hasta tal punto está preocupado el Gobierno central que Espí apostó por adelantar «a los 9 ó 10 años» la edad en que se comienza a concienciar a los niños. Pero no es eso lo que pasa en el País Vasco.

Los más jóvenes se inician en el alcohol a los 15 años y es precisamente en ese tramo de edad, desde la adolescencia hasta los 19, cuando se registran las tasas más altas de intoxicaciones etílicas. Pero a diferencia de lo que ocurría antes, «es mayoritaria la proporción de quienes nunca se han emborrachado». Y entre quienes sí lo han hecho, son mayoría quienes dicen que como mucho, en el último año, «sólo» -es la palabra que usa el informe- han cogido entre una y cinco borracheras.

'Atracones'

Pero no sólo se emborrachan menos. Tampoco les gusta el botellón, aunque a menudo sea ésta una práctica más de ligoteo que de beber hasta perder el control. Entre los chicos tiene más éxito que entre las chicas; y hay un 73% de menores de 19 que lo han practicado alguna vez. Por contra, casi un 60% de los que se declaran abstemios nunca lo ha probado.

El contrapunto a la información conocida ayer sobre el consumo de alcohol en Euskadi lo ponen los datos referidos a los llamados 'atracones', más frecuentes entre las personas de más edad. Un 15,7% de la población global reconoce haber hecho una gran ingesta de alcohol de una sentada en el último año; y si se toma como referencia el último mes, la cifra llega hasta el 20,3%, una de cada cinco personas.

Los datos publicados sobre drogas, legales e ilegales, también resultan optimistas. No sólo baja el consumo de alcohol, sino también el de cocaína y cannabis, a pesar de que aún Euskadi sigue a la cabeza de la Unión Europea en el uso y abuso de esta última sustancia.

¿Por qué se toman menos alucinógenos? Seguramente incide la crisis económica. Hay menos dinero para todo y, obviamente, también para sustancias recreativas, según explicó la directora de Drogodependencias, Celina Pereda, quien también atribuyó este descenso al buen resultados de las campañas de prevención.

Lo que de momento se mantiene, y con tendencia al alza entre jóvenes y mujeres, es el hábito de fumar. Las autoridades sanitarias confían en que la reforma de la ley antitabaco limite el consumo, como ya han bajado las ventas, pero aún toca esperar. Los especialistas dicen que ha de pasar al menos un año sin fumar para considerar que se ha superado el tabaquismo.

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