Tapones de plástico por una buena causa

El colectivo Aitzina inicia una campaña de recogida para recaudar fondos e investigar la ataxia-telangiectasia

DANIEL GONZÁLEZVITORIA.

Cada día, los contenedores amarillos devoran miles de tapones de plástico duro. Provienen de las botellas de agua, refrescos, el brick de leche, el aceite o el detergente, y acaban en la bolsa del reciclaje sin que nadie repare en ellos. Pero para personas como Jon, un niño vitoriano enfermo de ataxia-telangiectasia -una enfermedad degenerativa de las consideradas raras-, cada uno de estos tapones vale su peso en oro. Porque por cada tonelada que Aitzina, el grupo de trabajo en Álava de la Asociación Española Familia Ataxia-Telangiectasia (AEFAT), consiga reciclar con la ayuda de Escor, doscientos euros irán destinados a financiar una investigación que «por no ser rentable no realizan las empresas farmacéuticas».

Por eso Patxi Villén, presidente de AEFAT y padre de Jon, lanzó ayer una petición a los vitorianos para que pongan su granito de arena y ayuden a conseguir parte de esos 60.000 euros con los que buscar, si no una cura, un remedio que alivie esta dura enfermedad que, en toda España afecta a unos 15 niños. «A partir de hoy -por ayer- ya se pueden empezar a dejar todo tipo de tapones de plástico duro en los puntos de recogida», explicó Villén.

Aitzina quiere crear una red ciudadana de colaboradores que depositen estos tapones en unos puntos de recogida marcados en su web www.aitzina.org o directamente en las plantas de Escor en el número 11 de la calle Zurrupitieta, en Júndiz; o en la de la calle Aitzgorri, junto al parque de Olarizu.

Además, el colectivo busca colaboradores que se impliquen en los puntos de recogida.