Vecinos de Basurto convocan concentraciones contra la mezquita

Dos comunidades de Pablo Alzola dicen que la instalación del oratorio «no es negociable» frente a la petición de una moratoria

TERESA ABAJOBILBAO.
Carteles como éste se han colocado en los portales. ::                             E. C./
Carteles como éste se han colocado en los portales. :: E. C.

Las comunidades de la calle Pablo Alzola donde está prevista la apertura de un centro sociocultural con mezquita convocaron ayer las primeras movilizaciones para tratar de poner freno al proyecto. Mañana se concentrarán a las ocho de la tarde en la plaza General Latorre y repetirán la protesta los días 5 y 7 de abril, hasta que finalice el periodo de alegaciones. Al mismo tiempo, están recogiendo firmas de personas contrarias a la iniciativa que entregarán mañana en el Registro del Ayuntamiento.

'Contra la instalación de la mezquita en nuestro barrio. ¡Que nadie nos cambie!' es el lema de los carteles que se han colocado en los portales del entorno para movilizar a los residentes. Las comunidades de los números 25 y 23 de Pablo Alzola aseguran en un comunicado que no consideran «negociable» la puesta en marcha del centro de oración, que está tramitando el área de Urbanismo según un procedimiento reglado.

De esta forma se distancian de la Asociación de Vecinos de Basurto, que ha pedido una moratoria de un mes para «dar tiempo a la información y el diálogo» entre los residentes, el Ayuntamiento y la comunidad musulmana y evitar que el templo se convierta en «un foco de tensión». Los convocantes de la concentración insisten en que «ni el local ni la zona» reúnen las condiciones adecuadas para acoger esta actividad.

En su escrito arremeten contra el Ayuntamiento, al que acusan de proporcionarles poca información. «Se han limitado a cumplir, comunicando la apertura del plazo de información pública sin dar ningún detalle», dicen. Las movilizaciones no cuentan con el respaldo de la Asociación de Vecinos de Basurto. «Respetamos su derecho y en parte compartimos su alarma, pero creemos que no hay que dar pasos demasiado rápido», dice el presidente, Javier Muñoz. El colectivo pide «prudencia» a la espera de que se convoque una reunión con representantes municipales.