Al rescate del legado judío de Zurbarán en Inglaterra

Una campaña popular intenta frenar la venta de la serie de retratos 'Las doce tribus de Israel' que decora la sede episcopal de Durham

LOURDES GÓMEZLONDRES.
La colección de Durham incluye una obra dedicada a Jacob. ::                             AP/
La colección de Durham incluye una obra dedicada a Jacob. :: AP

Francisco de Zurbarán vuelve a crear polémica con su excepcional serie de retratos de los patriarcas judíos que decoran el comedor del castillo de Auckland, la residencia del obispo de Durham, en el noreste de Inglaterra. En este conjunto de 13 pinturas, el más católico de los artistas españoles del siglo XVII se desvía de su temática religiosa habitual y representa a tamaño natural a Jacobo y sus hijos, fundadores de las tribus de Israel, según se narra en el Antiguo Testamento.

La serie se ejecutó hacia 1640 y reapareció un siglo después en una subasta en Inglaterra. El entonces obispo de Durham, Richard Trevor, consiguió hacerse con doce de los patriarcas a un precio total de 125 libras y encargó una copia del último retrato de la serie, la efigie de Benjamín. Cuelgan desde entonces de las paredes del 'comedor largo' de la sede episcopal, que él mismo hizo construir a medida de las pinturas.

Los administradores de la Iglesia anglicana quieren ahora vender esta herencia artística, que los expertos valoran entre 18 y 25 millones de euros. Quieren sacar provecho práctico de las pinturas españolas que, según explica un portavoz eclesial, «permitirían financiar los gastos de diez miembros del clero».

Pero este proyecto se ha encontrado con el rechazo frontal de buena parte de los feligreses anglicanos, que consideran esta colección como un símbolo moral. «Hay una fuerte resistencia local y nacional a la operación de venta. Creo que podremos persuadirles para que las obras permanezcan en Auckland», resalta Robert McManners, antiguo fideicomisario del palacio y actual director de Bishop Auckland Civic Society.

Desde 1756

No es la primera vez que sus planes para deshacerse de los 'zurbaranes', que arrancaron hace ya una década, tropiezan con una sonora y efectiva campaña popular. «Estamos abiertos a las sugerencias de la gente de Durham», reconoce el portavoz eclesial, al tiempo que McManners confía en una «resolución positiva» de las negociaciones.

La religión juega un factor importante en las conversaciones entre ambos bandos. McManners recuerda que las pinturas se instalaron en el obispado, en 1756, como un gesto visible en apoyo de los judíos. «El obispo Trevor participó plenamente en la campaña por la extensión de los derechos civiles a este sector minoritario de la sociedad. La tolerancia social y religiosa es tan pertinente hoy como antaño», advierte.

La historia de 'Las doce tribus de Israel. Jacob y sus hijos', título oficial de la serie, se recordará esta noche en un concierto en la catedral de Durham. Más de doscientos músicos, incluido el catalán Xabier Piñol, intervendrán en el oratorio en un esfuerzo conjunto para llamar la atención sobre el peligro que corren los doce originales y la copia del maestro español. «Espero recibir buenas noticias sobre el futuro de las pinturas de Zurbarán dentro de pocos días. Los patriarcas han de seguir expuestos al público en el comedor del palacio de Auckland», exclama McManners.

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