Casi la mitad de los jóvenes vizcaínos con trabajo cobra menos de mil euros

O. IGEABILBAO.

Con el euribor en plena escalada y la gasolina por las nubes, casi la mitad de los jóvenes vizcaínos sólo pueden soñar con ser 'mileuristas'. Según un estudio elaborado por la empresa Gizarte para la Diputación, un 42,7% de los ciudadanos de entre 18 y 30 años de la provincia que tienen trabajo cobran menos de mil euros mensuales. El informe, que ha sondeado la situación de un millar de personas, confirma que «tenemos la juventud mejor formada de la historia, pero a la que más le está costando acceder al mercado laboral», según aseguró ayer el diputado de Promoción Económica, Iñaki Hidalgo.

Bajo el título 'Gazteen Ikusmuga' (La perspectiva de los jóvenes), la encuesta foral trata de concretar la situación de aquellos que se encuentran en sus primeros años de carrera profesional para «facilitar las relaciones entre el capital humano y el tejido empresarial», pero también para saber «qué dicen los jóvenes de su propia situación y cómo la ven». El diagnóstico revela que un 22,2% de los consultados percibe menos de 700 euros y un 20,5% cobra entre 701 y 1.000 euros. De ahí hacia arriba, un 24,1% recibe «un máximo» de 1.300 mensuales. «Yo no sé si es mucho o poco, eso es relativo y discutible, las cantidades son siempre subjetivas y depende con quién las compares», apostilló el responsable foral de Promoción Económica.

Paradójicamente, si, según la encuesta, casi la mitad de los jóvenes no alcanza un sueldo mínimo de 1.000 euros mensuales, prácticamente el mismo porcentaje de personas consultadas posee estudios superiores: un 46,6% ha finalizado una carrera universitaria, aunque el dato se incrementa si la radiografía se centra en el segmento de población de 26 a 30 años. Entre ellos, siete de cada diez mujeres y la mitad de los hombres han pasado con éxito por una facultad.

Un trabajo «que les guste»

Pese a esta situación, las personas sondeadas «priorizan que su puesto de trabajo les guste -un 53,7%-, al margen de la seguridad y la remuneración que reciban». En este sentido, el estudio de Gizarte asegura que la media de espera para que los jóvenes encuentren trabajo es de, aproximadamente, «tres meses». «Las personas jóvenes tienen aspiraciones propias y han de ser objeto de atención especifica, por eso la Diputación muestra su compromiso con ellas y las tiene en consideración en las políticas sectoriales», añadió la responsable foral de Cultura, Josune Ariztondo, que presentó el informe junto a Iñaki Hidalgo.