Los mutantes de Marina Núñez toman la Sala Rekalde

I. ESTEBANBILBAO.
Marina Núñez, con su obra 'Sin título (locura)'. ::                             BERNARDO CORRAL/
Marina Núñez, con su obra 'Sin título (locura)'. :: BERNARDO CORRAL

El ojo abierto filmado por Luis Buñuel, rajado con navaja de afeitar por su globo ocular, cerca del párpado inferior. Una imagen que nada más verla se queda grabada en la retina, imposible de olvidar. Quizá la más conocida de 'El perro andaluz', diecisiete minutos de impacto surrealista con guion de Salvador Dalí, que ahora se proyecta en la Sala Rekalde como inicio de la exposición de Marina Núñez (Palencia, 1966) 'Tapar para ver o 'El ojo vago'', inaugurada ayer.

Fue el comisario de esta muestra, Iñaki Álvarez, el que sugirió a la creadora la herida de Buñuel como punto de partida de la muestra, que reúne pinturas, fotos y vídeos -el último, creado ex profeso para esta ocasión-, ideados por la autora desde 1993. «Para mí significa una imagen no resuelta, traumática, que por ello mismo te empuja a ir más allá y a intentar empezar de cero», explica el comisario.

Álvarez propone una «nueva mirada y una nueva identidad, muy atenta a los sentidos», y señala la primera obra de la exposición, en la que los ojos se van multiplicando. Para la artista, los múltiples globos oculares aluden a una «visión subjetiva, cambiante, o mutante, también monstruosa, el otro lado del aspecto racional del ser humano».

En la muestra hay ojos que tratan de salir de una especie de jaula, otros que se desintegran, hombres que parecen engendrarse en probetas hundidas en el mar, cuerpos transmutados en extraños paisajes. El surrealismo, la ciencia ficción y la lectura artística de la ingeniería genética se van entrelazando hasta configurar un panorama que la artista, con una larga y reconocida trayectoria, califica de «poshumano».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos