Militantes del PNV alavés denuncian una «cacería infame» contra el partido

Una veintena de cargos públicos e internos, así como afiliados veteranos, respaldan al ABB y a los imputados en casos de corrupción

OLATZ BARRIUSOBILBAO.
Agirre, tras ser presentado como candidato, se abraza a Urtaran ante Urkullu y Gerenabarrena. ::                             I. AIZPURU/
Agirre, tras ser presentado como candidato, se abraza a Urtaran ante Urkullu y Gerenabarrena. :: I. AIZPURU

«No nos vamos a callar ante la auténtica cacería infame, despiadada, injusta y masiva que se está ejerciendo contra nuestra organización política en Álava y contra sus dirigentes en los últimos meses». Una veintena de cargos públicos, internos y militantes históricos del PNV alavés suscriben un texto remitido a EL CORREO en el que denuncian una «campaña» de desprestigio contra el partido a raíz de la investigación del 'caso Miñano' -presunto cobro de comisiones ilegales- y de la supuesta trama de espionaje político que se derivó de aquella instrucción.

Entre los imputados se hallan algunos de los dirigentes de más peso en su momento en el partido jeltzale en Álava, como el exdiputado foral Alfredo de Miguel o el exburukide del ABB Aitor Telleria. Todos ellos fueron apartados de sus responsabilidades al estallar el escándalo hace ahora un año y, más recientemente, acabaron entregando sus carnés ante la presión de la dirección que encabeza Iñigo Urkullu.

Ahora, los firmantes proclaman la inocencia de los encausados «mientras no se demuestre lo contrario», piden celeridad a los tribunales para evitar la «indefensión», rechazan el «inusitado ensañamiento» de medios de comunicación y rivales políticos contra ellos y sus «entornos» por «desproporcionado, injusto e inhumano» y brindan su respaldo expreso al ABB y a su presidente, Iñaki Gerenabarrena. «La obsesiva intención de algunos agentes externos por suplantar la voluntad libremente expresada por la militancia del PNV (...) está llamada al fracaso», advierten.

La relación entre el máximo burukide alavés y la ejecutiva nacional se tensó considerablemente a raíz del levantamiento del secreto del sumario en el caso del espionaje y tanto el PSE como el PP pidieron la cabeza de Gerenabarrena, cuyo mandato, igual que el del resto de ejecutivas, expira a finales de año. Entre los firmantes -todos ellos de nivel intermedio; no figuran, por ejemplo, los candidatos a la Diputación y a la Alcaldía de Vitoria, Xabier Agirre y Gorka Urtaran, ni el entorno inmediato del líder del ABB- hay afines a la línea de Gerenabarrena, como el portavoz en Juntas Roberto González, seis alcaldes, algunos de ellos del sector más moderado, y figuras con notable proyección pública como el diputado en Madrid Emilio Olabarria, el miembro de la Mesa del Parlamento Mikel Martínez y el portavoz en el Consistorio vitoriano, Iñaki Prusilla. Hay jóvenes -el ex edil Unai Grajales- pero, sobre todo, militantes históricos como el exdiputado general Juan Mari Ollora y Paulino Corcuera. En definitiva, todo un 'collage' de las diferentes generaciones y sensibilidades del partido en Álava.

Pese al cierre de filas que aparece como mensaje implícito, la inédita decisión de hacer público un escrito para dar a conocer «el sentir» de la afiliación alavesa «de forma directa y sin manipulaciones» ya revela la dimensión que han cobrado los ecos internos del 'caso Miñano'.