Las redes maduran

JUAN VARELA

Los usuarios de las redes sociales son más listos de lo que algunos ciberpesimistas creen. Tanto que también se aburren con ellas, las abandonan cuando no son útiles o cuando perciben que un amigo virtual no vale lo que uno carnal. Y cuando constatan que la abundancia del 'microblogging' no aumenta la calidad de los aforismos. En la discusión sobre si internet nos vuelve más bobos o más inteligentes, los listos llevan ventaja.

Las redes sociales fascinan. No es para menos. A la gente le gusta estar donde están otros y compartir con los demás. Si además ensanchan un poco el ego y todos podemos ser microfamosos de foto chica y pensamiento breve, el éxito está asegurado. Pero no tanto que se pierda la cabeza. Los usuarios eligen. Es la principal conclusión del Observatorio de Redes Sociales que 'The Cocktail Analysis' realiza desde hace dos años. Sugerencias: si lo que quiere es comunicarse con otras personas sobre intereses personales su red es Facebook, pero si es joven y quiere estar en contactos con sus amigos reales la elección es Tuenti. Para seguir a famosos, la actualidad y la información, escoja Twitter. Y vaya olvidando el ordenador, en el móvil son más frescas, útiles y le permitirán usar herramientas de geolocalización para poder decir dónde está o encontrar sitios de interés y ofertas a su alrededor.

Las redes dejan de ser un espacio virtual para ser cada vez más real. Como se ve en su papel en las revoluciones árabes, su uso aumenta la comunicación, la empatía, empuja a la acción y crea un nuevo espacio público donde el criterio social va sustituyendo a la tecnocracia de los algoritmos. Los buscadores lo saben y hasta el todopoderoso Google ha introducido un algoritmo social para que los usuarios más relevantes o los más cercanos orienten las búsquedas. La gente confía más en la gente que en las máquinas. Por suerte. Ninguna máquina inquieta, sorprende o provoca tanto como otro humano. Al menos hasta que las máquinas piensen como nosotros, el próximo estadio de la evolución, anuncian los ciberoptimistas.