A 30 kilómetros por hora en la ciudad

La medida, pactada con los municipios, se aplicará en las calles de un carril por sentido y en las que sólo tengan uno

MARÍA JOSÉ CARREROBILBAO.
Varios vehículos circulan por una calle de Bilbao con velocidad limitada a 30 kilómetros. ::                             MIREYA LOPEZ/
Varios vehículos circulan por una calle de Bilbao con velocidad limitada a 30 kilómetros. :: MIREYA LOPEZ

En ciudad, el Código de Circulación limita la velocidad máxima a 50 kilómetros por hora, 40 si se trata de vehículos que transportan mercancías peligrosas. Esta es la regla general que los municipios pueden cambiar, eso sí a la baja, en determinadas zonas. Pues bien, esta norma tiene los días contados. El director general de Tráfico, Pere Navarro, anunció ayer una modificación del reglamento para rebajar de 50 a 30 kilómetros por hora la circulación en todas las calles de una sola vía, así como en aquellas que tengan un único carriles por cada sentido. Es decir, no afectará a las avenidas.

Navarro aprovechó su participación en el Encuentro de Ciudades para la Seguridad Vial, que se celebra en Córdoba, para dar a conocer una medida que está consensuada con la Federación Española de Municipios y Provincias. Su objetivo es reducir a la mitad los accidentes mortales en ciudad y, de forma especial, aquellos en los que la víctima es un peatón. Y es que en caso de atropello, «a 70 kilómetros por hora no se salva nadie; a 50 se salva la mitad y a 30, el 95% de las víctimas», explicó Navarro. Por ello, consideró un «disparate» mantener la limitación vigente.

En 2009, las ciudades españolas registraron 47.500 accidentes de circulación con un resultado de 584 muertos. De ellos, 269 eran peatones -en la mayoría de los casos, ancianos o niños- cuya vida se acabó entre las ruedas de un coche; 181 eran motoristas, 13 cicloturistas y el resto conductores u ocupantes de un coche. Si los fallecidos en ciudad parecen muchos, las cifras de heridos graves resultan escalofriantes: 2.300 motoristas, 1.500 peatones, 1.000 usuarios de turismos y 200 ciclistas.

Con estos datos en la mano, el director general de Tráfico considera que ha llegado el momento de tomar medidas. «Hay 47.500 buenas razones para tratar de reducir el número de siniestros», añadió. Y se mostró convencido de que el cumplimiento de los límites de velocidad y el uso del cinturón de seguridad son dos herramientas fundamentales para poner fin a la sangría. ¿Es una utopía pensar que puede conseguirse un balance de cero muertos? Para nada. Así, al menos, lo cree Pere Navarro: «No hay ninguna razón para que no haya ningún fallecido», comentó.

Proliferan las 'zonas 30'

¿Cómo va a saber un conductor si accede a una vía con limitación a 30? Los máximos responsables de Tráfico descartan señales verticales para «no llenar la ciudad de obstáculos». La DGT estudia otras medidas, «como marcas en el asfalto o un estrechamiento a la entrada para advertir de que se circula por una calle de menor velocidad».

Las posibles críticas de los conductores a una medida que puede ralentizar la ya de por sí densa circulación en las ciudades tiene ya contestación por parte de los máximos responsables de Tráfico. La directora del Observatorio para la Seguridad Vial, Ana Ferrer, indicó que el 20% de las vías de las ciudades -las más grandes y anchas- soportan el 75% de los vehículos. El 25% que queda se distribuye entre el resto y serán sólo parte de éstas calles las afectadas. Además, Ferrer resaltó la bondad de la medida en términos medioambientales, ya que a menos velocidad, menos contaminación.

En cualquier caso, Navarro hizo hincapié en resaltar que la limitación a 30 no debe confundirse con las 'zonas 30' que, de un tiempo a esta parte, proliferan en determinados barrios de ciudades como Madrid, Barcelona, Zaragoza o Bilbao. En estos casos han sido sus respectivos ayuntamientos los encargados, en uso de su competencia, de rebajar la velocidad en determinados espacios, como pueden ser áreas comerciales o escolares, centros peatonales o semipeatonales o barrios residenciales. La novedad, frente a las 'zonas 30', es que la limitación se generaliza a todas las vías con un único carril por sentido. Además, es posible que en estas calles las bicis tengan prioridad sobre el vehículo a motor.

Conducción de menores

El encuentro de Córdoba sirvió también para conocer la intención del Gobierno de aprobar la conducción acompañada en 2011. Se trata de autorizar a menores de edad a pilotar un coche siempre que hayan aprobado el examen teórico, recibido al menos 20 clases prácticas en autoescuela y vayan con un adulto que disponga de carné.

Esta medida se desarrollará a lo largo de este año. Respecto a la edad mínima autorizada para ponerse al volante aún no está decidido si serán los 16 años, como ya sucede en varios países europeos, o a los 17. En cualquier caso, su objetivo es completar la formación de las autoescuelas.