Los perros marcan su territorio en los parques de Bilbao

El Consistorio delimita zonas para que anden sueltos en horario restringido

GUILLERMO ELEJABEITIABILBAO.

Hay más de 25.000 censados y también tienen derechos. Los perros bilbaínos han conquistado una pequeña parcela de libertad gracias a la colaboración del Ayuntamiento con las asociaciones que integran la Plataforma Animalista. A partir del 1 de marzo dispondrán de espacios reservados en los parques para que puedan liberarse de la correa y practicar algo de ejercicio durante unas horas al día.

Hasta ahora, los canes que tienen la suerte o la desgracia de vivir en plena urbe, debían conformarse con pasear atados o esperar a que una excursión al monte o la periferia les brindara la oportunidad de correr a su aire. Ahora el Consistorio de Bilbao ha cambiado sus ordenanzas para que los perros anden sueltos en las áreas que ha reservado especialmente para ellos en nueve espacios verdes de la ciudad.

Los parques de Doña Casilda, Etxebarria, Europa, Miribilla, Sarriko, Amezola, Eskurtze, Zorroza y La Peña, dispondrán de una zona específica para perros, en la que se instalarán paneles informativos y más papeleras con bolsas. Se ha tratado de escoger ubicaciones alejadas de juegos infantiles, recintos deportivos o zonas de paso habitual, y juntas conforman una red de 60.000 metros cuadrados que abarca todos los distritos.

Experiencia piloto

En estas zonas -que no serán valladas, pero estarán debidamente señalizadas- los perros podrán andar sueltos sólo en horario restringido: de 7 de la tarde a 11 de la mañana en invierno y de 8 de la tarde a 11 de la mañana en verano. En cualquier caso, quedan excluidos de estos espacios los perros potencialmente peligrosos.

La iniciativa surge después de que el pasado mes de junio se iniciara una ronda de contactos entre las áreas del Ayuntamiento implicadas -Salud y Consumo, Seguridad Ciudadana y Obras y Servicios- y las diferentes asociaciones que integran la Plataforma Animalista de Bilbao. Tras un periodo de información y sugerencias en el que se ha recabado la opinión tanto de dueños de perros como de usuarios de los parques en general, el próximo 1 de marzo se habilitarán las nuevas zonas reservadas para canes.

De momento se trata de una experiencia piloto con la que el Consistorio bilbaíno se adelanta a la legislación autonómica en materia de derechos de los animales. Después de seis meses se evaluarán los resultados de una propuesta que, según indicó ayer el concejal Sabin Anuzita, «está abierta a ampliar las zonas o otros parques».

Lo último que desean los impulsores de la iniciativa es que estas áreas se conviertan en campos minados o en coto exclusivo de los canes. Los animales deberán permanecer siempre bajo la vigilancia de sus dueños, que deberán cumplir escrupulosamente la ordenanza, especialmente en lo referente a la recogida de excrementos. Para que la idea sea un éxito basta con que hagan uso del civismo que les distingue como animales racionales.