Egibar y Gerenabarrena abortan la fusión fría entre la BBK y la Vital

El PNV plantea relanzar la integración real de las tres entidades vascas para disimular el nuevo fiasco

CARMELO LEZANA C.LEZANA@DIARIO-ELCORREO.COMBILBAO.
Los presidentes del PNV en Álava -Iñaki Gerenabarrena- y Guipúzcoa, Joseba Egibar. ::                             TELEPRESS/
Los presidentes del PNV en Álava -Iñaki Gerenabarrena- y Guipúzcoa, Joseba Egibar. :: TELEPRESS

Nuevo fracaso. La fusión fría entre la BBK y la Vital pasará a los anales de la historia como un nuevo y sonado fiasco dentro del imposible proceso para lograr que las cajas de ahorro vascas se unan con el fin de crear un gran entidad. Y al igual que ocurrió en los dos anteriores intentos -el primero fue protagonizado en 2005 por la BBK, la Vital y la Kutxa, y el segundo, en 2008, sólo por las entidades vizcaína y guipuzcoana-, en esta ocasión el descalabro se ha debido a motivos exclusivamente políticos que han tenido su origen en las tensiones internas que esta operación había generado en el seno del PNV. Para tratar de evitar la imagen de otro fracaso, la formación nacionalista ha optado por tirar por elevación y proponer ahora el relanzamiento de la dificilísima integración real a tres bandas, según ha podido saber EL CORREO en fuentes conocedoras de la situación.

El pasado diciembre, este periódico desveló que la BBK y la Vital trabajaban en un proyecto para protagonizar una fusión virtual. La iniciativa se iba a materializar a través del modelo SIP (Sistema Integral de Protección), que contempla la creación de un banco entre ambas cajas al que traspasarían parte de su negocio y operativa y les permitiría consolidar sus balances. Esa fórmula garantizaba a las entidades mantener su identidad, personalidad jurídica, sedes y órganos de decisión.

Desde el primer momento, el presidente del Gipuzku buru batzar, Joseba Egibar, se opuso abiertamente a la fusión fría. Esa posición se reflejó en el frontal rechazo de la Kutxa a participar en el proyecto. Finalmente, el líder jeltzale ha conseguido que su homólogo en el PNV de Álava y vicepresidente de la Vital, Iñaki Gerenabarrena, apoye sus tesis, pese a haber dado previamente su beneplácito a la integración entre las cajas vizcaína y alavesa. En suma, según explican medios nacionalistas de toda solvencia, ambos han logrado imponerse al PNV vizcaíno, que apoyaba la operación, y abortarla. Se confirma así la tesis expuesta ayer tanto por el PSE como por el PP vasco. Ambos aseguraron que la fusión fría había quedado bloqueada por los «líos internos» de carácter territorial del PNV.

Justo antes del acuerdo final

La existencia de problemas que impedían dar luz verde a la integración virtual entre la BBK y la Vital fue transmitida a las entidades cuando las negociaciones estaban a punto de cerrarse con un acuerdo final. De hecho, apuntan las fuentes consultadas, las dos instituciones estaban a pocos días de firmar un protocolo en el que fijaban las condiciones del pacto e incluso concretaban, entre otras cuestiones, la participación que cada caja iba a tener en el banco que iban a crear. Al final, todo ha quedado en agua de borrajas y deja a la Vital lejos de la senda marcada por la que discurrirá el futuro de las cajas, ya que la BBK tiene su propio banco, el que le ha servido para hacerse con CajaSur.

¿Por qué el PNV vizcaíno ha cedido a la presión de Guipúzcoa y Álava y ha aceptado finalmente el veto a la fusión? Básicamente, por dos motivos. El primero, porque llevado al extremo tenía las de perder en el seno del EBB. No hay que olvidar que se acostumbra a mantener la paridad territorial en la ejecutiva nacionalista. Pero, al parecer, el elemento decisivo que ha obligado a los vizcaínos a doblar la rodilla ha sido evitar a toda costa la declaración de una guerra interna en el partido, que podría amenazar y contaminar el proceso que se iniciará en los próximos meses para elegir al presidente del Euzkadi buru batzar.

Sea como fuere, lo cierto es que la fusión fría ya forma parte de la historia. Y para tratar de evitar la mala imagen que puede generar este fiasco, el PNV ha diseñado una operación que justifica el abandono de esa iniciativa en pos de una de mayor envergadura, «aun a sabiendas de que tampoco va a ver ahora la luz», afirman los mismos medios. Se trata de una propuesta para relanzar la hasta ahora imposible fusión real de la BBK, la Vital y la Kutxa. El presidente del PNV, Íñigo Urkullu , ya ha trasladado ese planteamiento a la vicepresidenta económica, Elena Salgado, y al lehendakari, Patxi López.

En amplios ámbitos nacionalistas existe la convicción de que actualmente ese proyecto está abocado de nuevo al fracaso. Hay razones para ello. La integración supondría de facto la desaparición de la Vital, lo que, a pocos meses de las elecciones municipales y forales, provocaría otra vez el radical rechazo del PP en Álava. Además, la absoluta atomización de la asamblea de la Kutxa hace muy difícil aprobar cualquier operación. No hay que olvidar lo ocurrido con el intento de unión entre la BBK y la Kutxa, que fue tumbado por el cónclave de la caja guipuzcoana. Y, tal vez sea el elemento más importante, tanto la BBK, como el PNV de Vizcaya, han dejado claro que únicamente están dispuestos a negociar una unión respetando estrictamente los criterios de proporcionalidad; es decir, el peso exacto de cada caja en la nueva entidad. Una posición que siguen manteniendo a ultranza y que es rechazada por la Kutxa y por el PNV guipuzcoano y alavés.

Por si fuera poco, los comicios del próximo 22 de mayo también impiden la fusión hasta que no quede clarificado el futuro mapa político en ayuntamientos y diputaciones. En suma, mucho tendrían que cambiar las cosas para asistir a la creación de la gran caja vasca.

El lehendakari, Patxi López, abogó ayer por la unión de las tres entidades para que tengan mayor «potencia y dimensión», si bien lanzó un claro mensaje al apostar por no «imponer ningún modelo de fusión», ni desde el Ejecutivo vasco ni desde ningún partido.

Ley vasca de cajas

En cualquier caso, el PNV afronta con «una enorme preocupación» el futuro panorama que se impondrá en el seno de las cajas vascas como consecuencia de una doble circunstancia: la aprobación, previsiblemente el próximo verano, de la reforma de la ley de cajas vascas, que, al igual que lo hará el decreto de reforma que va a tramitar la próxima semana el Gobierno central, introducirá los criterios de profesionalización y proporcionalidad en los órganos de gobierno de las entidades de ahorro.

Esos elementos que, con el apoyo del PP vasco, quedarán recogidos en la nueva normativa de Euskadi, amenazan con poner fin a la hegemonía que el PNV ha ejercido históricamente en la gestión de las cajas -en particular en la BBK y la Kutxa-, al permitir el acceso en órganos como el consejo de administración o la comisión ejecutiva a todas las fuerzas políticas para evitar así la sobrerrepresentación y el control absoluto existente hasta el momento.

En este sentido, los medios consultados han explicado que Urkullu habría intentado durante los contactos mantenidos con Salgado y López que el Ejecutivo vasco module sus intenciones.