«Mantener el museo nos hubiese supuesto ir vendiendo obra de vez en cuando»

Mañana se cumple un mes del cierre del recinto de Hernani, cuatro semanas marcadas por «la tristeza y la esperanza»

RICARDO ALDARONDOSAN SEBASTIÁN.
Luis Chillida, en la sala Menchu Gal de Irún. ::                             LUIS MICHELENA/
Luis Chillida, en la sala Menchu Gal de Irún. :: LUIS MICHELENA

Mientras continúa con las diversas actividades que exige el legado Chillida, el portavoz de la familia pasa los días con la «tristeza» de la ausencia de público en Zabalaga, pero con la seguridad de que había que buscar una solución. Y contento, al menos, de que las instituciones estén receptivas, y de haber comprobado que de momento ya hay objetivos comunes.

- ¿Cómo ha ido este mes en el museo?

- Ha sido extraño. Vamos por allí a hacer algunas cosas de oficina, pero se hace raro no tener gente alrededor. Los trabajadores se pasan de vez en cuando a saludar, pero es triste estar en las oficinas en esta situación. Tenemos una plantilla que llevaba mucho tiempo con nosotros y está siendo un momento duro para todos, están con esa tristeza y esa incertidumbre, pensando qué va a suceder. Pero no hay que olvidar que el museo es solamente una parte de nuestra actividad, y que hay muchas cosas que tienen que seguir en marcha.

- Además, el recinto necesita unos cuidados para no deteriorarse.

- Sí, se sigue realizando el cuidado del jardín y de las obras, eso se mantiene igual que siempre, aunque con un ritmo más ralentizado, al no estar abierto al público.

- ¿Y cuál es su sensación personal?

- Es de tristeza, pero también de que estamos pasando por algo necesario de cara al futuro. Desde hace tiempo veíamos con inquietud el futuro del museo, porque no era posible que lo mantuviéramos a largo plazo. No podía seguir de un modo familiar, era imposible cuidarlo y mantenerlo al nivel que debe tener un museo. Ha sido una decisión muy dura, pero ha llegado el momento de buscar soluciones. Somos una familia muy grande, con ocho hermanos, mi madre, muchos nietos, y veíamos que esto no podía seguir así durante muchos años más. Tenemos un gran cariño por el museo, y la intención de que siga adelante, pero hay que buscar las condiciones para que pueda ser así.

- ¿Sienten mucha responsabilidad al tener en sus manos un legado tan importante?

- Tenemos una gran responsabilidad que nos hace tomar unas decisiones que a veces no son las que más nos gustaría tomar, pero que son necesarias. Si no, al final, el mantenimiento del museo y el continuar con él hubiese supuesto tener que ir vendiendo obra de vez en cuando, y el propio museo se hubiera comido la obra que se expone, no tendría sentido. Nosotros no somos una empresa que tiene un negocio y gana dinero que pueda invertir en el propio negocio. Nuestro negocio ha sido siempre la obra de mi padre, trabajar con ella, comercializarla y moverla. Pero tenerla parada en el museo te genera gastos y no ingresos, y eso a la larga es imposible de mantener. Lo hemos hecho durante un tiempo, pero al final ha habido que coger al toro por los cuernos.

- ¿Hay plazos para una solución?

- Es que eso es tan complicado&hellip Hay que tener intenciones comunes, y entonces los plazos se aceleran y surgen las condiciones necesarias.

- ¿Esos seis meses del ERE no marcan ya un plazo?

- En cierto modo sí, porque en seis meses hay que tomar una decisión con respecto a los trabajadores. Ojalá dentro de medio año hayamos abierto de nuevo. Si no es así, habrá que ver qué se hace, si hay que ir a otro ERE o cómo continúa el proceso&hellip Por eso digo que es un compromiso muy grande, no para mí, sino para toda la familia. Tenemos un patrimonio muy importante en nuestras manos y tenemos que velar por él.

- Chillida-Leku tiene éxito, pero no da para mantenerlo, puede parecer una contradicción.

- Es que un museo nunca es un negocio. Si un bar compra un refresco a 20 céntimos, lo vende a 2 euros, y ahí obtiene el beneficio. En un museo lo que cuesta 20 euros lo vendes por 20 céntimos. No es un negocio, y eso ya lo sabíamos. Podíamos aguantar así un tiempo, pero no más. Se están buscando soluciones, como que pase a ser un patrimonio del Gobierno Vasco, y otras posibilidades. Pero son temas complicados, que hay que trabajar con discreción y pensarlos bien poco a poco.

«La gente habla sin conocer»

- ¿Una nueva etapa podría dar una versión mejorada del museo?

- En estos diez años nos hubiera gustado hacer más actividades y el museo hubiera sido mucho mejor, pero no era posible, el déficit que íbamos generando nos lo impedía. Queremos que en un futuro esas actividades se puedan realizar y por eso hemos decidido ir de la mano de las instituciones porque a través de empresas privadas y otro tipo de organizaciones puedes asegurar un futuro inmediato, pero no garantizar un horizonte más lejano.

- ¿Cuál sería la solución ideal?

- Pensar que dentro de 50 años el museo sea todavía más notorio que hoy en día y que quien lo visite se sienta orgulloso de él. La varita mágica no la tenemos nadie, es cuestión de trabajar en ello, como todo.

- En este mes ha habido muchos apoyos a Chillida-Leku&hellip

- Sí, y eso nos anima a seguir trabajando. Afortunadamente vemos el apoyo de artistas y de la gente en general, y eso nos hace pensar en que tenemos que buscar soluciones.

- Pero también ha habido comentarios negativos.

- Siempre hay gente que no se pone en el lugar de los demás, y habla sin conocer de verdad las cosas. Si a nosotros nos hubiera interesado otra cosa que no sea trabajar por preservar la obra de mi padre, no hubiera existido el museo. Si hay gente que no lo entiende, o que se escuda en el anonimato de las nuevas tecnologías para hablar de cosas que no quiere conocer a fondo, pues me da pena que sea así.

- ¿Qué otros trabajos se siguen desarrollando en torno a la obra de Chillida?

- Se acaba de inaugurar la exposición de gráfica en la sala Menchu Gal de Irún, seguimos con el proyecto de Tindaya, se acaba de terminar la plaza de Vitoria&hellip Seguimos trabajando en muchas cosas, ése es nuestro compromiso, con el que hemos nacido. La obra de aita seguirá siendo reconocida internacionalmente exista o no Chillida-Leku, pero ojalá siga existiendo el museo, como él quiso.