elcorreo.com estrena la Supersur: de Bilbao a Santurtzi en 12 minutos

El tronco de la autopista está terminado tras 4 años de obras en las que han intervenido 4.000 trabajadores

DAVID S. OLABARRI D.S.OLABARRI@DIARIO-ELCORREO.COMBILBAO
La conexión de la A-8 con la Supersur en Bilbao se adentra en el primero de los cinco túneles del recorrido./
La conexión de la A-8 con la Supersur en Bilbao se adentra en el primero de los cinco túneles del recorrido.

Un vehículo que circule a una velocidad media de 90 kilómetros por hora tardará unos 12 minutos en recorrer el trazado sujeto a peaje de la Supersur: es decir, los cerca de 18 kilómetros que separan las gasolineras de Ugaldebieta, a la altura de Santurtzi, y el barrio bilbaíno de Buia, encadenando enormes túneles (5) y viaductos (6). Después de cuatro años de obras, en las que han intervenido decenas de empresas y unos 4.000 trabajadores, el tronco principal de la Variante Sur Metropolitana se encuentra ya terminado. Todavía faltan algunos detalles para rematar la mayor obra viaria emprendida jamás en Vizcaya, que se inaugurará después de las elecciones, pero ya se puede recorrer de punta a punta la autopista destinada a aliviar el tráfico del área metropolitana de Bilbao. Un proyecto de tales dimensiones y de tal complejidad técnica -la carretera discurre en su mayor parte soterrada- que ha requerido una inversión cercana a los 1.000 millones de euros.

EL CORREO tuvo ayer la oportunidad de hacer el primer viaje completo por la autopista, que en algunos tramos podría tener un límite de velocidad de 120 kilómetros por hora. La diputada foral de Obras Públicas, Itziar Garamendi, y el director del departamento, Carlos Estefanía, acompañaron a este periódico en un recorrido en coche que dejó imágenes y datos inéditos hasta ahora. El punto de partida del trayecto se localizó en Larraskitu. En concreto, en la boca de entrada del túnel de Arnotegi, el único de esta primera fase de la infraestructura que tiene sólo dos carriles por sentido. Con sus más de 800 metros de longitud -una de las más pequeñas de la infraestructura-, esta galería sobresale por soportar en su 'cabeza' más de 280 metros de montaña.

Superado este punto, el visitante se adentra ya en el área del Peñascal, donde se encuentra el centro de control principal de la Supersur, una cantera que está siendo rehabilitada junto a una nueva carretera construida para comunicar con el barrio de Rekalde y una de las siete áreas de peaje que se reparten por el recorrido -cuatro para recoger tiques y tres de cobro (Trapagaran, Cadagua y Peñascal)-.

El vehículo ingresa después en el túnel de Arraiz, el más largo (2.300 metros) y complejo de la Variante Sur Metropolitana. La dificultad en su ejecución ha residido en la necesidad de crear una bifurcación en el interior de la galería para los vehículos que quieran dirigirse hacia el Cadagua. Según explica Estefanía, este requisito ha obligado a crear en este punto la «mayor caverna de carretera de Europa». En otras palabras, se ha habilitado un gran espacio en el interior de la montaña -107 metros de largo, 28 de lado y 18 de alto- para ampliar la carretera de tres a cuatro carriles. Después, este cuarto vial se desgaja en otro túnel de salida de la autopista. Un dato: sólo este espacio es más grande que una estación de metro.

A 80 metros de altura

El coche deja atrás el túnel de Arraiz y entra directamente en el viaducto del Cadagua, otro de los principales retos de ingeniería de la Supersur. El puente diseñado por Javier Manterola se eleva a 80 metros de altura y, 342 metros después, comunica con la galería de Santa Agueda. Además de la necesidad de dar forma a sus distintas ramificaciones, la principal dificultad que ha entrañado la construcción se encuentra en el emplazamiento del viaducto, ya que sobrevuela un río, una carretera secundaria, el propio corredor del Cadagua, unas vías de tren y, en el futuro, un bidegorri.

El túnel de Santa Agueda, de casi dos kilómetros de longitud, da paso al viaducto de Gorostiza, en el valle de El Regato. Se trata de uno de los puntos más sensibles de todo el recorrido. Para preservar el valor ecológico de la zona, la Diputación encargó a Manterola un puente sin pilares intermedios que salva el embalse con sus 120 metros de longitud, equipados con pantallas para mitigar el ruido. Pese a la importancia con la que fue concebida, en coche esta infraestructura se supera en un momento.

El túnel de Mesperuza (670 metros) se encadena casi seguido con el de Argalario (1.800 metros). Esta galería, que se encontraba ya con los letreros encendidos -a modo de prueba- y muchos de los detalles terminados, comunica con el viaducto de Trapagaran, que serpentea entre pabellones, edificios y la propia A-8. Aquí se encuentra otro de las cabinas de peaje. El tronco de la Supersur, sin embargo, comienza bastante antes, a la altura de las gasolineras de Ugaldebieta, donde se separa de la A-8. Fin de trayecto.

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