Incontinencia nacionalista

ÁNGEL ARGÜELLES LÓPEZ DE MATURANA. BILBAO

La aldeana recreación bilbaína de las concentraciones de Nüremberg, que ha adobado el magro comunicado etarra, explica los zafios insultos a los socialistas vascos que un ayatolá soberanista -de estrambótica capilaridad- profirió, hace unos meses, para pedirles silencio, revolcándose en sus imágenes de desastre. Mas son los acólitos del predemocrático culto al roble guerniqués, los campeones de la incontinencia verbal y de los horizontes fogueados, como demostró unas horas después otro de los ayatolás de la prosapia de Aitor -más joven, pero igual de perjudicado para la vida democrática- despotricando sin control contra el Gobierno nacional y contra el Gobierno vasco y apelando a una hipotética mayoría electoral, que ahora apremia completar postulando a la extrema izquierda vasca para las municipales de 2011, a la manera de umbral para bárbaros y pasadizo de invasiones. Este desahogo del inconsciente más primitivo del culto a Sabino constituyó prueba de unas relaciones tan inapropiadas como faisanas y, como frente a rufianescos búfalos de cuernos orientales y alcahuetas recolectoras de congelados, da el más noble de los motivos para manifestarse contra Zapatero y sus socios nacionalistas.