Ataque al vuelo Pan-Am 103

MARINA DE LARRACOECHEA

Queridos Reyes Magos: En 2010 he sido aún más buena que el año anterior, aunque parezca imposible. He trabajado muchísimo con gran dedicación y sacrificio, sobre todo por la verdad y justicia en el caso de la destrucción del vuelo 103 de Pan-Am, en el que fue asesinada mi hermana Nieves junto con otras 269 vidas igualmente preciosas e irreemplazables. Esta carnicería, políticamente provocada, anunciada y esperada, ocurrió el 21 de diciembre de 1988 en Lockerbie, Escocia. Otros -principalmente oficiales gubernamentales, diplomáticos y grandes financieros- tuvieron conocimiento preciso previo que les sirvió para cambiar su vuelo y salvar sus vidas. Éste y otros aspectos esenciales permanecen silenciados.

El pasado 21 de diciembre hemos superado la barrera psicológica de los 22 años, como en los índices bursátiles, que es como las fuerzas en juego han cerrado obscenamente nuestro caso, en un mercado de agendas políticas y financieras por silencio de conveniencia.

Os pido los siguientes regalos: Verdad y Justicia para Pan-Am 103 y así acabar este calvario; paz para todos en el mundo y para nosotros en particular; mucha ayuda, solidaridad y respeto a las víctimas; salud para continuar luchando incluso con mayor determinación; un poco de suerte para sostener con dignidad la enorme carga de estos 22 años; mucho carbón para algunos de los caracteres más malvados que mal dirigen este mundo hacia la guerra, la muerte, el odio, la pobreza y el sufrimiento, preservando su impunidad y obstruyendo la verdad y la justicia del caso Pam-Am 103 y negándonos nuestros derechos. No doy nombres ahora porque sois Magos y lo sabéis todo. Esta carta es parecida a la del año pasado pero es que no me habéis traído casi nada de lo que os pedí.