La Audiencia Nacional da un respiro a Arnaldo Otegi

Absuelve al ex líder de Batasuna al no apreciar «datos objetivos» de que enalteciera a ETA en el mitin de Anoeta

ANTONIO SANTOSBILBAO.
Otegi charla con Permach en un receso del juicio celebrado en octubre . ::                             AFP/
Otegi charla con Permach en un receso del juicio celebrado en octubre . :: AFP

La Audiencia Nacional concedió ayer un respiro a Arnaldo Otegi. La Sección Segunda de lo Penal absolvió al ex portavoz de Batasuna y a sus compañeros de mesa nacional Joseba Álvarez y Joseba Permach de un delito de enaltecimiento de ETA. Según el tribunal que le juzgó a finales del mes de octubre, «no existe ningún dato objetivo» que pruebe que alguno de los tres imputados diseñara o fuera responsable de la escenificación y «del contenido» del mitin de Anoeta celebrado en noviembre de 2004.

Los tres magistrados aseguran que «no ha quedado acreditado» ni «probado más allá de la duda razonable» que Otegi, Permach o Álvarez estuvieran detrás de la proyección durante ese acto político de las imágenes de 14 miembros de ETA fallecidos entre 1973 y 1975 -«el público coreó gritos» a favor de la lucha armada y la actividad de la banda- y tampoco tras el reparto por parte de encapuchados de varios 'zutabes' -boletines internos de la organización terrorista-.

El auto hecho público ayer, de 18 folios, echa por tierra los argumentos esgrimidos por la Fiscalía del Estado y la acusación popular ejercida por el Foro de Ermua, que pedían para los tres dirigentes radicales penas de 18 meses ó 2 años de cárcel, respectivamente. Los magistrados, Fernando García Nicolás, Ángel Hurtado y Julio de Diego lanzan, además, duros reproches a los responsables del Servicio de Información de la Guardia Civil por basar sus informes acusatorios en «meras deducciones» sin aportar «ningún dato objetivo» de que Otegi, Permach o Álvarez fueran organizadores o promotores del mitin oficiado en el velódromo donostiarra, ni siquiera que lo hicieran en «nombre» de Batasuna.

En aquella cita la coalición ilegalizada por el Tribunal Supremo año y medio antes divulgó su propuesta 'Orain herria. Orain bakea' para impulsar un proceso de diálogo entre partidos, por un lado, y el Gobierno y ETA, por otro, con el que se diera carpetazo al terrorismo. Una apuesta que, años después, cristalizó en el alto el fuego permanente de 2006, dinamitado por el atentado contra la T-4 del aeropuerto de Barajas.

La sentencia considera «hechos probados» tanto la exhibición de fotos de presos etarras fallecidos antes de que se promulgara la ley de amnistía -entre los que figuraban, entre otros, 'Txiki', 'Otaegi', Josu Múgica Ayestarán 'Beltza' e Iñaki Iparraguirre 'Iparra'- como las proclamas de los presentes en favor de la lucha armada y la entrega en las gradas de ejemplares del 'zutabe'. Pero entiende también que las acusaciones no han sabido sustentar con pruebas la teoría de que los tres mahaikides procesados tuvieron «pleno dominio» sobre todos esos hechos ni de que intervinieron «de manera directa en la organización y programando su desarrollo y contenido».

«Meras deducciones»

La Sala arremete con dureza, en este sentido, con el Ministerio Público y la Guardia Civil y desacredita su trabajo en esta causa. Ironiza con los «informes de Inteligencia» aportados en el juicio y los tilda de meros «análisis de información», los cuales no «merecen el calificativo» de «de inteligencia». El tribunal afea a sus autores de haberse basado en «meras deducciones», sin haber utilizado «conocimientos técnicos o científicos» para sustentar la acusación de que Otegi, Álvarez y Permach urdieron de antemano toda la escenografía de aquel mitin.

Los guardias civiles que prestaron declaración durante la vista oral sustentaron su argumentación en los «comentarios» que les hicieron agentes de incógnito que asistieron al acto político y en las informaciones aparecidas en los medios de comunicación. Una exposición de elucubraciones que, en opinión de los jueces, deja «margen de duda suficiente» para creer la versión de la defensa y que no ha permitido «explicar lo suficiente» por qué se les imputaba por enaltecimiento del terrorismo «ni aportar datos externos que permitan mantener tal acusación». Unos errores que el tribunal también aprecia a la hora de justificar que los tres encausados «promovieran» el evento en nombre de Batasuna y a la hora de imputar a Joseba Álvarez como «organizador» del acto político. En opinión de los jueces no basta con que el mahaikide hubiera firmado un «contrato tipo» reservando el velódromo a través de una tercera persona para achacarle un posible delito.

La resolución judicial reserva su parte final al «discurso político» que Otegi difundió en aquel mitin. Los jueces entienden que, de su intervención, no se desprende enaltecimiento o exaltación alguna del terrorismo. Y subrayan que el ex portavoz de Batasuna sólo hizo alusión a la «conveniencia y la necesidad de un proceso de diálogo y resolución» del conocido como «conflicto» vasco, mediante la utilización de vías «pacíficas y democráticas». El fallo insiste, además, en que Otegi desarrolló su propuesta de Anoeta «con ausencia de acciones y palabras de enaltecimiento o justificación del terrorismo de ETA o alabanza de sus miembros», términos estos necesarios para que se le pueda condenar por un delito de enaltecimiento.