El Barakaldo buscará en Irún su primera victoria a domicilio

Los gualdinegros pretenden poner fin mañana a su mala racha fuera de casa ante un rival peligroso como el Real Unión

SILVIA OSORIOBARAKALDO.
El conjunto baracaldés salió muy reforzado tras empatar a tres tantos ante el filial de la Real Sociedad. ::
                             MIREYA LÓPEZ/
El conjunto baracaldés salió muy reforzado tras empatar a tres tantos ante el filial de la Real Sociedad. :: MIREYA LÓPEZ

El Barakaldo tiene mañana domingo (17.00 h.) una nueva oportunidad para reivindicarse como visitante. El objetivo es poner fin a su mala racha fuera de casa ante un conjunto peligroso y veterano, difícil de batir: el Real Unión. El conjunto fronterizo ocupa el cuarto puesto de la tabla y está convirtiendo el Stadium Gal en todo un fortín ya que no pierde en casa desde la cuarta jornada. Las estadísticas, sin embargo, están para romperse. «Está claro que es uno de los equipos llamados a estar en posiciones de play off. Pero en el campo todo es posible. También le pasó al Peña Sport que iba muy bien y falló», señaló ayer el técnico baracaldés, Mikel Agirregomezkorta.

El encuentro se antoja complicado pero los gualdinegros no se amilanarán. Viajan a Irún «con respeto por el rival, pero con mucha confianza» y se dejarán la piel en el campo para lograr los tres primeros puntos a domicilio y no regresar a Barakaldo con las manos vacías, algo que ya está empezando a ser una costumbre. Desde el arranque de la competición hace quince jornadas, ha sido una de cal y otra de arena: en Lasesarre lo han ganado casi todo -catorce puntos de los dieciséis logrados-, pero como visitantes sólo han conseguido dos empates -frente al Guijuelo y el Alavés, líder del grupo- y ninguna victoria.

Estos datos sitúan al conjunto fabril como el mejor equipo local, pero el segundo peor a domicilio, empatado a puntos con el Sporting B. Unas cifras muy pobres lejos de casa si se quiere mirar a lo alto de la tabla. Por eso, el entrenador prepara variaciones en el sistema de juego: «Hasta ahora hemos jugado de una forma que no era la correcta porque no hemos sumado puntos».

Pero también habrá una serie de cambios obligados en la zaga. A las bajas de los lesionados Larrucea, que sufre una sinovitis en su rodilla derecha, y Urko Arroyo, con un esguince en su tobillo derecho, se une la de Eneko Rubio. El centrocampista veía su quinta tarjeta amarilla durante el encuentro del pasado sábado contra la Real B y no podrá jugar en Irún.

«Casi una obsesión»

Bajo palos estará el segundo portero, Igor Etxebarrieta, sobre quien el técnico vizcaíno tiene «plena confianza». El guardameta titular, Jon Ander Serantes, fue suspendido con un encuentro por infracción en las reglas de juego. Por eso, en el banquillo también se sentará el portero del filial, Iván Sánchez, que esta semana ha entrenado con el primer equipo. A juicio del mister, ambos tienen una gran proyección y son garantías de futuro: «El Barakaldo siempre se ha caracterizado por tener buenos porteros. Son juveniles y tienen que ir madurando, pero los dos son muy buenos».

Pero las prisas por ganar pueden jugar una mala pasada. Lograr ese primer y muy deseado triunfo fuera de casa se estaba convirtiendo en «casi una obsesión» para los fabriles. Sin embargo, desde la anterior jornada en la que empataron a tres contra la Real B, el equipo ha salido reforzado. «Nos quedamos con buen sabor de boca porque tuvimos opciones de ganar». Pese a los nefastos primeros diez minutos de juego, los gualdinegros sacaron fuerzas de flaqueza y lucharon hasta el final para sumar al menos un punto. «Pero a veces no es suficiente. La suerte también juega».