Un proceso abierto en el tribunal de marcas de Estrasburgo

MARTA PECIÑALLODIO.

El chacolí, que empezó siendo un vino que se elaboraba de forma residual en los caseríos para consumo propio, está a punto de desencadenar una guerra territorial por el uso de la marca. Se trata de decidir quién es su propietario y quién puede utilizarlo para etiquetar sus caldos y aprovechar el prestigio del producto.

Los elaboradores del norte de Burgos, arropados ahora por la Diputación provincial, entienden que chacolí es un término genérico que puede aplicarse a los vinos de año, afrutados, con cierta acidez y un punto de carbónico. Los vascos, por su parte, defienden que sólo pueden hacer chacolí las tres denominaciones de origen de Álava, Vizcaya y Getaria.

Hasta ahora, estos últimos han logrado el respaldo de las Juntas Generales de Álava, Parlamento vasco y Gobierno de Madrid mediante una Proposición No de Ley, en la que se permite usar en exclusiva el término en Euskadi.

Pero ayer, la Diputación de Burgos abrió un boquete en la defensa vasca del término con la propuesta aprobada por unanimidad de los tres grupos con representación: PP, PSOE y Solución Independiente (SI). Todos abogan por impulsará la producción de este vino, que se elabora en tierras burgalesas, desde el siglo XVIII, según un estudio especializado.

«Es un vino vasco»

El gerente de la Denominación de Origen Arabako Txakolina, José Antonio Merino, defiende que «los consejos reguladores de Álava, Vizcaya y Getaria entendemos que el chacolí es un vino vasco».

Disponen de un servicio de vigilancia para controlar los productos que salen al mercado con el nombre de chacolí para abrir inmediatamente un proceso judicial contra los usuarios de la marca.

Además de los respaldos que han logrado, Merino explicó que «nuestra intención es ir más allá y que la marca sea reconocida a nivel europeo. Por eso, tenemos un proceso abierto en el Tribunal de Marcas de Estrasburgo para que ellos también nos reconozcan la exclusividad».

Las denominaciones de origen de chacolí vascas defienden sus intereses más allá de las fronteras del País Vasco. Merino añadió que «nos hemos opuesto a la creación de un chacolí en Argentina y vamos a registrar allí la marca, de la misma manera que hemos hecho en Estados Unidos y en México».