Análisis confirman la presencia de lindane en un parque de Barakaldo

El Ayuntamiento afirma que su ubicación en la zona de Tellaetxe, a más de ocho metros de profundidad, descarta riesgos para la salud

OCTAVIO IGEABARAKALDO.
Las catas también han llegado a los terrenos del nuevo campo de fútbol de Cruces ::
                             PEDRO URRESTI/
Las catas también han llegado a los terrenos del nuevo campo de fútbol de Cruces :: PEDRO URRESTI

Buscaban lindane y lo han encontrado. Los trabajos iniciados en junio en Barakaldo han confirmado los peores presagios. Las labores para analizar el parque de Tellaetxe, una parcela de 21.500 metros cuadrados situada entre Gorostiza y Cruces en la que aparecieron restos del pesticida en 2009, han confirmado oficialmente su presencia, aunque no a niveles alarmantes. Su ubicación, a más de ocho metros de profundidad, descarta inicialmente «que sea peligroso para las personas», precisaron ayer fuentes municipales. Por si acaso, el departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco ha solicitado que se amplíe el estudio del terreno con una nueva tanda de catas que completarán las 23 realizadas durante el verano.

Los primeros rastros de lindane en la zona fueron detectados el pasado año por un grupo ecologista local. Tras localizar varios vertidos en tramo del río Castaños que cruza la zona, la Agencia Vasca del Agua tomó cartas en el asunto. Las pesquisas determinaron que la contaminación procedía del entorno así que los análisis se trasladaron a la cercana campa de Tellaetxe. Los expertos creen que la contaminación puede ser el legado de un gran vertedero que ocupó la zona en los años 60 y 70 y en el que se apilaron 300.000 metros cúbicos de desechos. Posteriormente, la vaguada fue rellenada para construir encima una zona de ocio y el campo de fútbol de La Siebe.

Pese a que las primeras estimaciones garantizaron que «no se alcanzaban niveles alarmantes», sí que confirmaron que se superaban los límites legales permitidos de manganeso, fósforo e isómeros de HCH (lindane). Con esa base, Medio Ambiente instó al Consistorio fabril a que analizara exhaustivamente la zona y los resultados preliminares del estudio han confirmado los malos augurios. La zona está impregnada del pesticida y ha provocado la esporádica contaminación del río Castaños, aunque no ha alcanzado los depósitos de agua potable que abastecen a la población.

«Alarma injustificada»

A la espera del informe definitivo sobre la contaminación del parque de Tellaetxe y los trabajos complementarios solicitados por Medio Ambiente, la situación no es ni mucho menos alarmante. El Gobierno vasco no ha decretado el cierre cautelar de la zona ni de los campos de fútbol de La Siebe en los que entrenan diariamente más de un centenar de niños y jóvenes. Al parecer, el estadio es la zona más segura de todo el entorno ya que bajo sus entrañas se creó una importante capa aislante. «No hay que crear una alarma injustificada entre los vecinos pero deberíamos conocer los resultados definitivos de las catas cuanto antes», solicitó la portavoz del PP en el Ayuntamiento, Amaya Fernández. Las labores de investigación costarán más de 64.000 euros y están siendo realizadas por Geyser HPC.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos