El 'autobús de la memoria' llegará a Eibar en noviembre

El Coliseo estrena este fin de semana la película 'Izarren argia', basada en la cárcel de mujeres de Saturrarán

E. C.EIBAR.
El autobús recorrerá una quincena de localidades vascas. ::
                             EL CORREO/
El autobús recorrerá una quincena de localidades vascas. :: EL CORREO

«No lloréis, lo que tenéis que hacer es no olvidarnos». Es una frase atribuida a Ana Morales y que sirve de punto de partida, argumento y resumen simple pero claro de lo que se pretende mostrar en la película 'Izarren argia'- 'Estrellas que alcanzar' sobre la cárcel de mujeres de Saturrarán. Además, el autobús de la memoria histórica que acompaña y completa la perspectiva de esta película estará en Eibar el próximo 5 de noviembre.

«El autobús es un altavoz itinerante que recorre un mapa elaborado conjuntamente con los colectivos de memoria histórica», resaltan los organizadores de esta iniciativa que desde la pasada semana recorrerá Ondarroa, Mutriku, Hernani, Arrasate, Bilbao, Irún, Vitoria, Sestao, Pamplona, Durango, Sartaguda, Legazpia, Eibar-Elgoibar. Finalizará su recorrido el 6 de noviembre en Gernika.

'Izarren argia' se podrá ver este fin de semana en el Coliseo. La primera proyección será hoy viernes (22.30 horas) y se podrá visionar también mañana, sábado (17.00, 19.15 y 22.30 horas), el domingo (17.00 y 20.00 horas) y el lunes (20.30 horas). 'Izarren argia' -protagonizada por Bárbara Goenaga, Estíbaliz Gabilondo y Klara Badiola- cuenta la historia de Victoria, una viuda republicana que tuvo la desgracia de ingresar en la cárcel de Saturraran, lugar de experimento de una de las teorías del régimen franquista: la separación de los hijos de sus madres para darlos en adopción a familias afines al régimen y así romper la cadena del comunismo.

Eibarresas en Saturrarán

En esta película se cuentan experiencias como la Pilar Calvo Arnaiz, la única eibarresa que aún queda como testigo del «no lloréis, lo que tenéis que hacer es no olvidarnos». Pilar Calvo Arnaiz, de 95 años, es una de las muchas mujeres que podrían contar la historia de la cárcel de mujeres de Saturrarán. Nació en Talavera de la Reina y se casó con José Roca, fundador del Partido comunista en Santa Laya, y tuvieron una hija. En la guerra un vecino del pueblo los delató y fueron encarcelados; la niña quedó al cuidado de la familia. En 1939, en Consejo de Guerra el matrimonio fue condenado por un delito de adhesión a la rebelión: José fue fusilado en Ocaña y Pilar fue conducida a la cárcel de Toledo, de allí a la de Ventas en Madrid, luego al convento de Durango, después a Amorebieta, más tarde a Barbastro y, por último, finaliza el periplo carcelario en Saturrarán. Allí le fue conmutada la pena a veinte años de reclusión menor; fue puesta en libertad condicional el 8 de febrero de 1945.

Al poco tiempo se trasladó con su hija a Eibar, se casó con un guerniqués con el que tuvo dos hijos y una hija, pero quedó viuda cuando los niños aún eran de corta edad. Hoy, Pilar vive en Talavera con su tercer marido.