Bilbao honra al altavoz de Gernika

Dedica una calle a George Steer, el periodista que informó al mundo del infame bombardeo de la villa foral en abril de 1937

JOSU GARCÍA JOSUGARCIA@DIARIO-ELCORREO.ESBILBAO.
El hijo de George Steer se emocionó durante el acto.  ::                             BORJA AGUDO/
El hijo de George Steer se emocionó durante el acto. :: BORJA AGUDO

«Gernika, la ciudad más antigua de los vascos y corazón de su tradición cultural, fue reducida ayer a cenizas por una poderosa flota de aviones alemanes». Así comenzaba la crónica que el 27 de abril de 1937, George Steer envió al periódico británico 'The Times' para informar del bombardeo y destrucción de la villa foral a manos de la Legión Cóndor. El texto periodístico dio a conocer al mundo la barbarie de uno de los primeros ataques masivos de la historia sobre población civil e inspiró a Picasso su cuadro más universal. Ayer, casi 74 años después de la publicación del artículo, el Ayuntamiento de Bilbao dedicó una calle a la memoria del periodista nacido en Sudáfrica.

El vial está ubicado en Atxuri, muy cerca del parque de la Encarnación. Son apenas 180 metros de aceras, farolas y asfalto, que el hijo del altavoz del bombardeo tuvo ayer la posibilidad de recorrer.George Barton Steer, de 70 años, no pudo evitar emocionarse cuando el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, descubrió la placa con el nombre de su padre. También asistieron al acto el cónsul del Reino Unido en la villa y los descendientes de José Antonio Aguirre. El primer lehendakari y el reportero mantuvieron una cálida amistad hasta la muerte del articulista, en 1944, a raíz de un accidente de tráfico durante la Segunda Guerra Mundial, poco después de que los nazis hubieran incluido su nombre en una lista de 2.600 personas que la Gestapo debería capturar de forma prioritaria en caso de una eventual invasión de Inglaterra.

«Servidor de la democracia»

Rodeado de concejales y vecinos, Azkuna ofreció un discurso en el que evocó un Bilbao traumatizado por la guerra; una ciudad sitiada con el Gobierno vasco acantonado en el hotel Carlton y con el pánico reflejado en las paredes de los edificios por la acciones de la aviación enemiga. Tanto el alcalde como el hijo de Steer reflexionaron sobre el valor de la paz. «Que la semilla que se sembró en aquellos tiempos difíciles siga hoy floreciendo», pidió el heredero del corresponsal de guerra.

«Este Ayuntamiento -sostuvo Azkuna con gran solemnidad- quiere rendir homenaje a un servidor de la democracia venido de Inglaterra, que contribuyó a difundir en el mundo la verdad del bombardeo de Gernika. En su honor quedará su nombre unido para siempre a la villa», proclamó el alcalde.

Visiblemente emocionado, George Barton Steer, que también fue homenajeado hace tres años en Gernika, tomó la palabra y se refirió a su padre: «Él estaría absolutamente impresionado y emocionado si viera el crecimiento, la recuperación y la prosperidad actual de la villa foral y de Bilbao». El hijo del periodista calificó de «impresionante» el cambio experimentados por Vizcaya «en la última generación» y, parafraseando una célebre cita de Winston Churchill, afirmó que ha costado «sangre, sudor y lágrimas».