Miribilla se sube por las aceras

El Buesa Arena de Vitoria tiene diez veces más aparcamientos que el Palacio de los Deportes. El Ayuntamiento apuesta por el transporte público para gestionar la movilidad El barrio afrontará la apertura del Bilbao Arena, el frontón y la sede de la Policía sin suficientes plazas de parking

DAVID S. OLABARRI D.S.OLABARRI@DIARIO-ELCORREO.COM
Miribilla se sube por las aceras

El tiempo corre en Miribilla. En apenas seis meses el último ensanche de Bilbao estrenará tres nuevos equipamientos que, por importancia y ámbito de influencia, trascenderán con creces los límites del barrio y de la propia capital vizcaína. El Palacio de los Deportes será el primero en abrir sus puertas para convertirse en la sede del Bizkaia Bilbao Basket, que empezará la temporada a principios de octubre. Le seguirán las nuevas sedes de la Policía Municipal y los Bomberos y el frontón que albergará las oficinas de las federaciones deportivas: tres instalaciones que contribuirán a revalorizar el vecindario, pero que, al mismo tiempo, agudizarán los problemas de aparcamiento que ya sufren los residentes. El Ayuntamiento ha decidido tomar cartas en el asunto para evitar el colapso y ha preparado un plan de accesos al estadio que será presentado en los próximos días. Lo hará, eso sí, apostando de forma decidida por el transporte público como el método más eficaz de gestionar los flujos de aficionados.

La asociación de vecinos lleva «dos años» denunciando las carencias que sufre Miribilla, donde existen cerca de 3.000 viviendas. «El aparcamiento ya es precario en el vecindario. No tenemos parkings públicos y las plazas del exterior son muy limitadas», protestan. El Consistorio atendió «parcialmente» sus demandas y convirtió uno de los carriles de la calle Jardines de Gernika en 180 nuevos estacionamientos. Unos «parches para los problemas del día a día» que, a juicio de la agrupación, no servirán para evitar el colapso de tráfico que «se avecina» con la apertura de los nuevos recintos del barrio, que está comunicado con el centro de la villa -y con la red de transporte público de Abando- gracias a una estación de Cercanías de Renfe. La zona dispone además de cuatro líneas específicas de Bilbobus y se encuentra atravesada por otra decena de rutas de autobuses urbanos y de Bizkaibus.

«Cambio de mentalidad»

Los números saltan a la vista. El Bilbao Arena, que tiene programado un primer partido amistoso para el próximo día 26 en homenaje a su ex capitán, Javi Salgado, tendrá capacidad para acoger a 8.500 espectadores y un parking de unas 240 plazas, que, al parecer, no podrá ser utilizado por el público en los días de partido. Este espacio se reservará para los usuarios que se acerquen a disfrutar durante la semana del resto de servicios del pabellón: varios gimnasios y una piscina.

A pocos metros de la nueva casa del Bizkaia Bilbao Basket se encuentra el frontón, proyectado para convertirse en el mayor recinto de pelota a mano de Euskadi. La instalación principal dispondrá de un aforo de 2.825 personas, mientras que el trinkete estará habilitado para recibir a 425 aficionados. El garaje aquí tampoco sobresale por su tamaño: el estacionamiento en el interior del edificio estará limitado a 169 vehículos.

Estas cifras se acentúan aún más cuando se ponen sobre la mesa las plazas disponibles en las otras capitales vascas. Cada ciudad tiene sus propias características y afronta distintos problemas de movilidad, pero las cifras revelan significativas diferencias en lo que se refiere al número de aparcamientos disponibles. Sobresale en este sentido el pabellón del Caja Laboral Baskonia, el Buesa Arena, que se encuentra ubicado a las afueras de Vitoria, en una zona en la que no existen serios inconvenientes para aparcar el coche. Con una capacidad que puede variar entre los 8.700 y los 10.400 espectadores, el pabellón alberga un parking de 2.500 plazas para vehículos y 40 para autobuses. El complejo deportivo de Mendizorroza cuenta con un recinto de 800 aparcamientos, que «también se llena cuando juega el Alavés y acuden al estadio sólo 4.000 aficionados». En verano, cuando no hay competición, estas infraestructuras también permanecen ocupadas por las personas que acuden a las piscinas que están integradas en el recinto, explican usuarios habituales de las instalaciones vitorianas.

En San Sebastián, entre el estadio de Anoeta y la plaza de toros de Illumbe aparece la zona deportiva más importante de la capital guipuzcoana. Aquí, además de las sedes de la Real Sociedad y del Lagun Aro GBC, se encuentran infraestructuras como el velódromo, el palacio de hielo y el Atano III, un emblemático frontón con capacidad para 1.856 visitantes y que ha acogido 39 finales del campeonato manomanista. Los problemas de tráfico en esta zona son «muy importantes», a pesar de contar con buenas conexiones de transporte público -como una estación de Euskotren- y de que existen bastantes aparcamientos.

En Illumbe, que puede recibir a unos 10.000 espectadores, hay un garaje subterráneo de 600 plazas y se está generando en superficie otro de 400 localidades. Cerca de allí, se encuentra el parking de Amara, con 386 localidades, que también se suele llenar cuando juega la Real Sociedad, que cuenta con un 60% de socios que residen fuera de San Sebastián. En los días de partido del Lagun Aro y la Real, los coches que acuden al estadio en coche pueden llegar a tardar «una hora en abandonar» el parking de la plaza de toros.

En el fondo de los colapsos de tráfico en los eventos deportivos subyace «un fenómeno cultural, una cuestión de hábitos». Según explican fuentes del Consistorio donostiarra, España es el «único país de Europa» en el que la gente sigue acudiendo en su propio automóvil a los partidos. «Estamos acostumbrados hasta ir a comprar el pan en coche y luego se nos llena la boca hablando del bien común. El transporte privado es egoísmo puro», advierten. Para hacer hincapié en las diferencias culturales, ponen el ejemplo de los partidos en los que Anoeta acoge encuentros de rugby. Esos días «el estadio se llena y un tercio del aforo» acude en tren: «se trata de franceses que dejan el coche en Hendaya», apuntan. «En cambio, cuando juega la Real el campo no se suele llenar y solemos tener más problemas de tráfico». Lo que se necesita, concluyen, es un «cambio de mentalidad» en nuestra sociedad.

Apreciaciones que son compartidas por el Ayuntamiento de Bilbao, que a este respecto se limita a recordar que en «ninguna ciudad europea se organizan espectáculos o citas deportivas con entradas de vehículos privados. Si queremos ir hacia una ciudad sostenible, ese no es el camino».