Intxausti cambia de teléfono

El prometedor vizcaíno del Euskaltel correrá las tres próximas temporadas con el Movistar, el nuevo equipo de Unzúe

J. GÓMEZ PEÑAMARBELLA.
Beñat Intxausti cambiará en 2011 el Euskaltel por Telefónica. ::
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Beñat Intxausti cambiará en 2011 el Euskaltel por Telefónica. :: EC

Tarifa plana, llamadas y móviles gratis, banda más ancha que ninguna... La competencia entre las compañías de telefonía tiene su propia jerga. Hay un término más: el ciclista portátil. Se llama Beñat Intxausti, es vizcaíno, un talento y colgará en 2011 el móvil del Euskaltel, el equipo vasco patrocinado por una empresa de comunicación, para anunciar los teléfonos de Movistar, la nueva escuadra de Eusebio Unzúe. El corredor de Muxika correrá las tres próximas temporadas en la nave que formó a Delgado, Arroyo e Induráin. La llamada de la historia.

La silueta de Beñat Intxausti (Muxika, 24 años) apenas ocupa espacio. Está de frente y parece de perfil. Así es de fino, como la estela de un silbido. El viento ni le toca. Tiene un aire a Alberto Contador: la misma talla, igual de fino, la piel morena... Fue quinto en el Tour del Porvenir 2007 y tercero este año en la Vuelta al País Vasco, sólo superado por Horner y Valverde. Desde ese podio, muchos equipos le guiñaron un ojo. Querían contratar su futuro. El resplandor que empieza a brotar.

En agosto dijo que no seguiría en el Euskaltel-Euskadi. Ha tenido varios colores durante este mes. Cuando parecía que iba a correr en 2011 con la nueva formación de los hermanos Schleck, ese proyecto se ralentizó. El nuevo Movistar, heredero del Caisse d'Epargne, pujó por el vizcaíno. «Todavía no está hecho», repetían tanto Intxausti como Eusebio Unzúe, mánager del Movistar. Ayer se confirmó, pese a que el Astana, huérfano sin Contador, entró a última hora en la subasta.

Intxausti, mientras, pedalea en la Vuelta con el Euskaltel. Metido en la burbuja de la carrera, tratando de aislarse. «¿Que si me influye todo esto? Bueno, ya empiezo a estar acostumbrado». Es lo que tiene ser el ciclista deseado.

Por Intxausti se interesaron también el Sky y el Garmin. Le han etiquetado como futuro ganador de una gran vuelta. Y él abre los ojos al escucharlo. Aún no sabe cómo se adapta su cuerpo a tres semanas sin pausa. Entre sus dones está la capacidad de recuperación. A eso viene a esta Vuelta, a probarla. «Estoy bien. Mi misión es ayudar a Igor Antón y luego aprovechar alguna oportunidad», dice. Y a medirse por segunda vez a una ronda de esta dimesión. La Vuelta le conoció en 2009. Le vio asomar en la Cresta el Gallo, la cuesta que cae sobre Murcia. Y le vio enfadado. Intxausti y el alemán Gerdemann habían sido los mejores en la subida y fueron los más desafortunados en el descenso: acapararon los pinchazos.

A Intxausti, que había rebasado a Vinokourov y atrapado a Gerdemann, le falló su rueda trasera. La Vuelta le maltrató. Sobre todo en la Cresta del Gallo, cuando recibió el picotazo de la mala suerte. Ese día en Murcia y este año en el Criterium Internacional y la Vuelta al País Vasco, Intxausti ha encendido los focos sobre su dorsal. Buscado. Fue campeón de Vizcaya y Euskadi contrarreloj en categoría amateur, y así, contra las manecillas, ganó en la pasada Vuelta a Asturias su primera carrera como profesional. Además, escala. Y empieza a ser atrevido, a creerse lo que vale. Muchos lo creen ya. Primero le fichó Matxin para el equipo Nicolás Mateos y el Saunier Duval. Este año ha vestido de naranja en el Euskaltel-Euskadi. Y, pese a sentirse en casa, ha decidido irse.

Tiene algo de Contador. La pinta. Y también una coincidencia en el pasado. Intxausti se hizo ciclista por su tío, corredor amateur del Iberdrola, la escuadra donde se formó el triple vencedor del Tour. Los hermanos Schleck le reclamaron al inicio del verano. Pero ese nuevo equipo luxemburgués no termina de salir. Por eso, la comunicación para definir el futuro de Intxausti ha seguido la vía telefónica. Del Euskaltel al Movistar, que también ha contratado al catalán Tondo (Cervélo). La de Unzúe ha sido la llamada definitiva para Intxausti.

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