Ibarrangelu evita el derribo de las casas aterrazadas de Laida tras 30 años de litigio

Una sentencia judicial exige sólo la demolición de una estructura de hormigón inacabada y restaurar el valor paisajístico del entorno

IRATXE ASTUIGERNIKA.
Casas aterrazadas de Laida. ::                             M. S./
Casas aterrazadas de Laida. :: M. S.

Los propietarios de los apartamentos aterrazados ubicados sobre la playa de Laida, en Ibarrangelu, ya pueden respirar tranquilos. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha emitido, recientemente, una sentencia que repara la legalidad urbanística de sus viviendas, sobre las que pesaba una amenaza de derribo, desde que se construyeran hace, aproximadamente, tres décadas. El fallo resuelve, asimismo, el conflicto urbanístico que perseguía también desde el año 2000 a los vecinos del bloque número 42 del barrio Eleizalde de la misma localidad. En este caso garantiza que no se demolerá el edificio apelando al «principio de proporcionalidad».

«La sentencia supone salvar las casas, aunque en último caso hay que ser prudentes porque el fallo es recurrible», señaló el alcalde de Ibarrangelu, Jesús Mari Ziluaga. En 1979, los tribunales condenaron a seis años de inhabilitación a dos ex alcaldes del municipio por permitir la construcción del conjunto de pisos situados junto al arenal, al no exigir a su promotor las correcciones urbanísticas pertinentes. Desde entonces, el caso de las casas aterrazadas, conocidas también por su disposición como 'las de la máquina de escribir', se había convertido en unos de los pleitos urbanísticos sin resolver más largos de la comarca de Busturialdea.

Con el fin de restablecer la legalidad, el Consistorio ibarrangelutarra propuso hace un par de años a la magistrada que instruía el caso varias soluciones urbanísticas que finalmente han sido aceptadas. El fallo dictamina que se mantengan en pie las viviendas y el muro de contención de la ladera que las sustenta, aunque a cambio se tendrá que demoler totalmente la estructura de hormigón que quedó inacabada en su día y que se emplea como garaje, además de restaurar el valor paisajístico que rodea a la zona. «Estos trabajos deberán ejecutarse en un plazo máximo de seis meses», subraya el fallo judicial.

Siete familias

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco también ha fallado favorablemente a la propuesta municipal que evitará la demolición al bloque de viviendas del número 42 del barrio Eleizalde, en el que residen siete familias. Las tres causas urbanísticas a resolver en este caso se basaban, fundamentalmente, en el volumen del edificio, la rasante del garaje y la separación del inmueble con la carretera cercana, que no llega a diez metros.

En este caso, la solución planteada consiste en la supresión del actual acceso a los garajes y la construcción de una nueva entrada por el lado derecho del edificio, así como elevar la rasante del terreno para convertir el semisótano en sótano.