Los jueces amargan la despedida

Impiden al RadioShack vestir un maillot negro, con el dorsal número 28, en honor a los «28 millones de enfermos de cáncer en el mundo»

J. G. P.PARÍS.

La indiferencia no va con Armstrong. Todo su equipo, el RadioShack, se presentó en la salida con un maillot de estreno: negro y con el dorsal número 28. «En el mundo hay 28 millones de enfermos de cáncer», explicó el estadounidense. Los jueces del Tour, reglamento en mano, les obligaron a desvestirse. Y, claro, se salió más tarde. Armstrong, Kloden y demás se entretuvieron un rato quitando los imperdibles con los que sujetan el dorsal a los maillots. Quita en uno y pon en otro.

No le sentó bien a Armstrong, serio durante todo el día. Ya en la meta, mandó a los suyos volver a enfundarse el maillot negro que portaba elmensaje de su fundación contra la enfermedad. Así subieron el podio para recibir el premio de la clasifición por equipos. Del rojo al negro. De la rabia a la despedida. No volverá. «Los jueces no han entendido lo que queríamos hacer», protestó. El dueño del Tour, el hombre de los siete triunfos, lo deja con un sabor agrio.

Cerca de los 39 años, Armstrong comenzó a perder el Tour en el pavés y lo vio escapar al inicio de los Alpes, cuando se cayó dos veces el mismo día. «Pero no podía abandonar. No he corrido como me hubiera gustado. Pensé que estaba preparado, y comencé bien, pero luego pinché en el pavés, llegaron las caídas. En la primera de ellas no perdí tiempo, pero no me pude recuperar totalmente, y en la segunda ya recibí el golpe definitivo. Hubiera podido decir que me había caído dos veces y encontrar una docena de excusas que no me hubieran llevado a ningún sitio», recordó.

Al final ha ocupado el puesto 23, a casi 40 minutos de Contador. «No es el ideal, pero habría sido un gran error abandonar el equipo, al patrocinador, a mis seguidores...», dijo, y se fue.

Fotos

Vídeos