Santurtzi rechaza el copago del cañón de Mamariga

El Consistorio critica que se desconozca cuándo entrará en servicio la lanzadera y quién la gestionará

MARÍA CORCUERABILBAO
Trabajos de instalación de la lanzadera. ::                             JORDI ALEMANY/
Trabajos de instalación de la lanzadera. :: JORDI ALEMANY

La puesta en marcha del cañón de acceso al metro desde Mamariga vuelve a enfrentar al Ayuntamiento de Santurtzi y al Departamento de Transportes del Gobierno vasco. Este nuevo encontronazo se escenificó ayer en el consejo del CTB ante la negativa del alcalde de la localidad marinera-respaldado por todos los miembros peneuvistas del organismo- a firmar un convenio para asumir la mitad del coste de mantenimiento del funicular. A través de esta propuesta de acuerdo, el equipamiento podría ser utilizado de manera gratuita por los vecinos del barrio, tal y como ha pedido desde hace meses el equipo de gobierno local.

«Es una oferta muy generosa, porque le cedemos la gestión y permitimos que pueda poner las tarifas que considere oportunas», insistió Ernesto Gasco. El viceconsejero recordó que este cañón ha supuesto una inversión de 15 millones, que ha asumido en solitario el CTB. Además, el Consorcio está dispuesto a afrontar ahora la mitad del gasto anual de mantenimiento.

La iniciativa fue planteada por el alcalde de Etxebarri, el independiente Pedro Lobato. «Con la Línea 3, esta localidad también tendrá un ascensor similar y su alcalde comprende que un bien para los vecinos tiene que ser asumido en parte por el Ayuntamiento, porque es una competencia municipal», argumentó Gasco.

Sin fecha

Por el contrario, fuentes del Ayuntamiento de Santurtzi señalaron que el anuncio de este convenio fue sólo una «cortina de humo» para no desvelar otros datos negativos que se presentaron en el consejo. «Preguntamos por la fecha de inauguración y nos han dicho que está en el aire. Nos han dejado helados y sin palabras, porque tendría que haber estado abierto hace quince días», puntualizaron portavoces municipales.

Responsables del CTB han confirmado que, aunque la obra civil está finalizada, la falta de una empresa que se ocupe precisamente de la gestión y mantenimiento ha obligado a posponer la puesta en marcha del servicio. «Si no sabemos cuánto nos va a costar, ¿cómo vamos a aprobar ese convenio que nos plantean?», insistían ayer desde Santurtzi. Aún así, no cierran las puertas al diálogo, aunque advierten de que antes tendrán que conocer los términos del contrato con la empresa que se escoja.

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