Los elevados salarios de las Mutuas, en el punto de mira de la Seguridad Social

Algunos gerentes se sitúan por encima de los 300.000 euros anuales, lo que es visto como «un saqueo a las arcas públicas»

ELISA GARCÍAMADRID.
Un fraude detectado en Mutua Universal hace dos años despertó gran expectación mediática. ::                             EFE/
Un fraude detectado en Mutua Universal hace dos años despertó gran expectación mediática. :: EFE

Los sueldos de algunos gerentes de Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social se sitúan por encima de los 300.000 euros al año, retribuciones muy superiores a las establecidas para los cargos políticos institucionales. Como referencia, el salario del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ronda los 80.000 euros al año.

Además, varios gerentes de las Mutuas han abandonado el cargo con indemnizaciones costosísimas al ser titulares de contratos blindados. Las elevadas compensaciones que conllevan esas relaciones son abonadas desde fondos públicos y chocan frontalmente con el ajuste y los recortes sociales emprendidos por el Ejecutivo pare remontar la crisis y garantizar el Estado de Bienestar.

El mundo de las Mutuas es complejo, opaco y antiguo, porque se trata de entidades privadas con el único fin de administrar dinero público para conceder determinadas prestaciones a los trabajadores; son asociaciones de empresarios cuyo objetivo es colaborar con la Seguridad Social. Su financiación es vía Presupuestos al cien por cien, si bien disponen de un remanente de «patrimonio histórico» que en términos jurídicos es prácticamente Seguridad Social.

En la actualidad se encuentran en el punto de mira de negociaciones institucionales. La CEOE apuesta por que recuperen el terreno perdido en su independencia, mientras que los sindicatos critican que su control sea laxo e instan al Gobierno a un mayor examen de sus actuaciones.

La Seguridad Social mantiene que en su gestión existen «maniobras» que en muchos casos se desconocen. Por ejemplo, el responsable de Mutua Universal Juan Aicat, en su día también vicepresidente de Cepyme (Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa), se llevó una indemnización de 600.000 euros (verano de 2007), al contar con un contrato blindado redactado por un despacho de abogados. Otro caso es el conflicto generado por el secretario general de MC Ciclops, Manuel Pons, que saltó a la opinión pública en abril de 2010 porque disfrutaba de una serie de prebendas como indemnizaciones, coches, despacho, jornada de dos días a la semana, compatibilidad de su actividad con otras tareas, etc., que le permitieron llevarse una indemnización de 1,12 millones de euros. El caso se encuentra en los tribunales.

Asesor

Uno de los últimos casos afecta al director gerente adjunto de La Fraternidad, Francisco Luis Francés, sorprendentemente ex director general de la Tesorería de la Seguridad Social durante los gobiernos de Felipe González, quien justificó que abandonaba el cargo porque la Mutua se había reorganizado. A su juicio, ya no tenía cabida su puesto. La indemnización fue de 494.610 euros y fue autorizada por el propio presidente de la entidad.

En la lista también figura el gerente de la Asociación de Mutuas AMAT, Enrique Valenzuela. La cantidad asciende a 300.000 euros. Al grupo se une un anterior presidente de AMAT, Matías Salvá, quien accedió a la Mutua Balear a través de un contrato externo de asesor (nunca tuvo relación laboral). Su indemnización se elevó a 890.379,61 euros.

La Seguridad Social resalta que estos contratos tan gravosos «suponen un saqueo para las arcas públicas» y se descubren «poco a poco». En todos los casos las fuentes consultadas expresan «profundo malestar y rechazo». No obstante, añaden, se trata de «contratos aparentemente legales, con cláusulas especiales y no es fácil echarlos abajo». Un informe realizado por los servicios jurídicos ha considerado los cobros «improcedentes» por lo que se ha comunicado a las Mutuas, «de palabra», que pidan la devolución de lo pagado o, si no están de acuerdo con este planteamiento, que recurran contra la Seguridad Social. «Se trata de evitar la connivencia de las entidades», remarcan las fuentes consultadas.

Respecto a los salarios de los gerentes, en los Presupuestos Generales de 2010 se fijó un límite, consistente en que ningún responsable de Mutuas ganara más que los cargos institucionales pagados con esa Ley. Lo que sobrepasara esa cantidad, situada en torno a los 90.000 euros al año, sería considerado complemento personal transitorio y quedaría congelado para ser absorbido en el futuro. Al hacer las cuentas salieron 363 personas vinculadas a las Mutuas con retribuciones por encima de ese importe, sin computar los pagos en especie y compensaciones. Algunas remuneraciones, sobrepasan los 300.000 euros. De cara a 2011, la Seguridad Social baraja una nueva iniciativa, de manera que el ajuste se haga de forma progresiva y sobre todo que se camine hacia una mayor e imprescindible «transparencia».

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