El Gobierno vasco descarta que los olores de Zorroza y Burceña afecten a la salud

El Ejecutivo autónomo, los ayuntamientos de Bilbao y Barakaldo, vecinos y empresas trabajan conjuntamente para atajar el problema

SOLANGE VÁZQUEZBILBAO.
La viceconsejera Nieves Terán compareció junto a las ediles Ana Belén Quijada y Julia Madrazo. ::                             L. A. GÓMEZ/
La viceconsejera Nieves Terán compareció junto a las ediles Ana Belén Quijada y Julia Madrazo. :: L. A. GÓMEZ

En la zona de Zorroza y Burceña, donde los vecinos llevan años denunciando malos olores procedentes de industrias del entorno, se percibía ayer un ligero aroma a avance y alivio. Representantes del Gobierno vasco y los ayuntamientos de las localidades afectadas, Bilbao y Barakaldo, detallaron las líneas maestras de un plan de acción conjunto -cuyos estudios estarán listos en enero- para controlar las emanaciones desagradables y también tranquilizaron a la población al asegurar que una de las primeras medidas realizadas en virtud de la nueva alianza institucional ha sido comprobar que los efluvios, aunque molestos, no son peligrosos, a pesar de que han llegado a causar irritaciones a los residentes, tal y como admitieron.

«No hay constancia de una problemática de calidad del aire que pueda poner en compromiso la salud de la población», insistió ayer la viceconsejera de Medio Ambiente, Nieves Terán, que hizo públicas algunas iniciativas -algunas ya en marcha- para la zona del Bajo Cadagua junto a la concejal bilbaína de Medio Ambiente, Julia Madrazo, y su homóloga baracaldesa, Ana Belén Quijada.

Los resultados recogidos por las nueve estaciones que miden la calidad del aire en la zona indican que las empresas del entorno no superaron el año pasado los límites legales. Con una excepción: un caso detectado por la estación de Zorroza-Matadero que se produjo por descargas de materiales en el Puerto. «Sin embargo, esta estación no es representativa de la exposición de la población», aclaró Terán.

Para localizar los focos de mal olor e intentar controlarlos, la viceconsejera explicó que se ha creado la Mesa del Bajo Cadagua, formada por el Ejecutivo autonómico, los consistorios bilbaíno y baracaldés, vecinos afectados y algunas industrias que, según los residentes, son responsables del problema: Sader, Profusa, Sebería Bilbaína y Bilbaína de Alquitranes. «En general, el sector empresarial vasco tiene bien interiorizado el sentido de la corresponsabilidad ambiental», alabó Terán, quien agradeció la colaboración de las fábricas en la Mesa, que se reunió ayer por la tarde. Madrazo y Quijada, por su parte, también destacaron la colaboración institucional y valoraron la participación de vecinos y empresas.

Medidas correctoras

Sin embargo, el problema de los olores es difícil de solucionar por la falta de legislación en la materia y por la percepción personal que implica. De hecho, la viceconsejera subrayó que, de momento, el objetivo del plan es determinar el origen de los efluvios, «por lo que todavía es prematuro avanzar ninguna medida concreta». Lo que sí dejaron claro las responsables institucionales es la dificultad para sancionar a las empresas emisoras de malos olores, aunque sí apuntaron que se les podrían exigir medidas correctoras para otorgarles la licencia de actividad.

Fotos

Vídeos