Condenan a un futbolista a tres años de prisión por tres delitos de abusos

Jugador durangués del Real Unión, fue detenido hace dos años acusado de atacar a cinco mujeres en Gernika

E. C.BILBAO.

Un mismo 'modus operandi' y la descripción que facilitaron las víctimas llevaron a la Ertzaintza a detener hace dos años y medio al jugador profesional del Real Unión P. A., acusado de cinco delitos de abusos sexuales que tuvieron lugar en Gernika entre 2006 y 2007. El agresor se acercaba por detrás a sus víctimas, todas ellas menores de treinta años, y les realizaba tocamientos en los pechos de forma violenta. La sección primera de la Audiencia provincial de Vizcaya acaba de condenar al joven durangués a tres años y tres meses de prisión por tres delitos de abusos sexuales, frente a los seis años que reclamaba el Ministerio fiscal.

En la sentencia, que se dio a conocer ayer, P. A. ha sido absuelto, sin embargo, del cuarto delito que se le imputaba: una agresión sexual por introducir a la víctima un dedo en la vagina, delito por el que la acusación particular elevaba la pena a 12 años de cárcel por violación. En este caso, el tribunal se acoge al principio de 'in dubio pro reo' (en caso de duda, se favorecerá al acusado) para aclarar que «nadie pone en duda la realidad del ataque, pero no es menos cierto que la víctima no ha reconocido» al agresor.

Aun así, el fallo sí expresa su extrañeza ante las «coincidencias» de que, «en un mismo día y en horas cercanas, haya dos personas que perpetren ataques sexuales en una localidad pequeña como es Gernika», en referencia a que el 20 de noviembre de 2007 se produjeron tres delitos de similares características en la villa.

Pese a ser acusado por la Ertzaintza de un total de cinco delitos, el futbolista sólo ha sido juzgado de cuatro, al no comparecer una de las víctimas. Los hechos por los que ha sido condenado se produjeron entre noviembre de 2006 y noviembre de 2007, y provocaron gran alarma social en la localidad.

«Bien parecido y atlético»

A dos de ellas las agredió en el portal y a la tercera, en la calle, a plena luz del día. A todas las realizó «tocamientos» en los pechos, tanto por dentro del sujetador como por fuera, tras agarrarlas con fuerza cuando se encontraban de espaldas. En cuanto oponían resistencia o gritaban, el joven salía corriendo.

Las tres víctimas señalaron a P. A. como su agresor en una rueda de reconocimiento en el Juzgado. En sus descripciones previas, todas coincidieron en que su atacante era un joven «bien parecido y atlético». El tribunal da también como probado que el futbolista se encontraba en Gernika durante los días que se produjeron los hechos, porque solía acudir a un centro de masajes del municipio.

El jugador, de 26 años y uno de los futbolistas más reconocidos del Real Unión de Irún, pasó cinco meses en prisión en 2008. Salió en libertad provisional tras pagar una fianza de 30.000 euros. Junto a dos penas de un año de prisión y una tercera de un año y tres meses, la Audiencia provincial de Vizcaya también ha condenado ahora al joven a abonar una indemnización de 5.000 euros a una de las víctimas y a no acercarse a ella a menos de 500 metros durante los próximos cinco años.