Más coches en verano pese a la crisis

La DGT espera 86,25 millones de desplazamientos en julio y agosto

IRENE PEREZAGUAMADRID.

Cerca de 10.000 agentes de la Guardia Civil, 700 más que el año pasado, junto con 600 funcionarios del Centro de Gestión de Tráfico y 18 helicópteros velarán por la seguridad en los 86,25 millones de desplazamientos de largo recorrido que prevé Tráfico durante el verano, un 0,4% más con respecto al año pasado a pesar de la crisis. Detrás de esta tendencia alcista puede encontrarse la decisión de numerosas familias españolas de optar por el turismo nacional en coche en lugar de otros destinos internacionales.

La primera de las operaciones especiales de carretera se desplegará hoy, a partir de las tres de la tarde, hasta las 24 horas del domingo, un periodo en el que se espera que se produzcan 4.180.000 desplazamientos. También se establecerán dispositivos extraordinarios del 30 julio al 1 de agosto por el inicio del mes vacacional por antonomasia, y del 27 al 29 de agosto, que marca este año el final de la 'operación retorno'. Aunque la fecha que más preocupa es, según el ministro de Interior, el 15 de agosto. «Fue el peor día de 2009 tanto por el número de accidentes como por el de víctimas mortales y el de heridos graves». Las cifras respondieron a una combinación de factores, explicó Alfredo Pérez Rubalcaba y citó «los pequeños desplazamientos entre pueblos para acudir a fiestas y el alcohol».

El año pasado en época estival se dejaron la vida 380 personas en las carreteras, una cifra que se considera «positiva» para la Dirección General de Tráfico «dentro de lo trágico que es perder a un familiar». Para encontrar tan buenos datos hay que remontarse a 1963, cuando el parque de vehículos era de apenas 1,7 millones, mientras en 2009 se contabilizaron 31 millones. «La velocidad media va bajando. Vamos siendo más prudentes al volante, pero no hay que relajarse», comentó el ministro del Interior.

Este año, hay que sumar los desplazamientos con motivo del año Xacobeo a los tradicionales movimientos turísticos nacionales, internacionales, y de tránsito de ciudadanos portugueses y magrebíes, con lo que el aumento de la intensidad circulatoria por las carreteras está asegurada, en especial por las que discurre el camino de Santiago.

Durante la presentación del dispositivo, el titular de Interior aprovechó también para anunciar tres nuevos radares de tramo, que en lugar de medir un punto fijo, calculan la velocidad media a la que pasa un vehículo por un sector con el objetivo de evitar los excesos de velocidad y «la picaresca de algunos conductores». Los dispositivos se instalarán en los túneles de Guadarrama (AP-6, sentido Madrid), en la AP-66 que une León y Asturias y en la A-7, en la provincia de Málaga. «No se puede bajar la guardia, aún son muchos los accidentes», incidió Rubalcaba.