Ábalos aplaude a Fermín Gurbindo

La Asociación de Mujeres de la localidad organiza hoy un concierto con el acordeonista vasco Mariano Matabuena La villa homenajea al músico riojano en el 75 aniversario de su nacimiento

CARMEN ORTEGALOGROÑO.
Arriba, Fermín Gurbindo con el acordeón. Abajo, el día de su boda. ::
                             E. C./
Arriba, Fermín Gurbindo con el acordeón. Abajo, el día de su boda. :: E. C.

Cuando Patxi Bisquert transitaba por la Sierra de Urbasa en 'Tasio' (1984) sonaba una melodía que compuso el mismo músico que, a los 15 años, entró a formar parte de la Sociedad General de Autores tras idear sus primeros boleros y pasodobles. También sonaron sus melodías en las bandas sonoras de otras siete películas, entre ellas 'El Sur' (1983), de Víctor Erice. Fueron casi los últimos trabajos de Fermín Gurbindo antes de que en 1985 un turismo lo atropellara y acabara con la vida de un abalosense que, con cuatro años, ya prefería un acordeón de juguete a un coche de bomberos.

Esta tarde, la Asociación de Mujeres de Ábalos recuerda el 75 aniversario del nacimiento de su vecino con la interpretación de algunas de sus piezas en la Iglesia San Esteban Protomártir, la misma en la que Gurbindo, en los días que estaba de visita o de vacaciones en el pueblo, se adueñaba del armonio para deleitar a los lugareños cuando acababan las misas. El concierto homenaje estará protagonizado por el acordeonista vasco Mariano Matabuena, al que el autor riojano regaló una de sus composiciones, y la profesora de Música Carmen Marqués será la encargada de glosar su figura ante los asistentes y la viuda del músico, la también riojana Laura Lambán, a la que conoció estudiando piano.

Aunque la salud no le acompañó en la vida -una dolencia degenerativa le dejó ciego y años después necesitó un trasplante de riñón-, supo sobreponerse a todas las desdichas. Ocupó las cátedras de Solfeo, Piano, Acordeón y Armonía en los colegios madrileños de la ONCE, donde impartió clases durante 30 años y fundó la asociación ALCER para promover la donación de órganos.

Su truncada trayectoria como músico no le impidió tampoco componer numerosas melodías, clásicas y populares, como las que realizó para Alberto Cortés o la Orquesta Mondragón.

Marqués recuerda que «son muchos los triunfos mundiales que avalan su carrera musical», tanto es así que, «es más conocido fuera de España que dentro». Fue un eminente acordeonista, instrumento con el que hizo 'bolos' con varias orquestas durante su juventud mientras se formaba en los conservatorios de Logroño y Bilbao, y por sus composiciones alcanzó numerosos premios, entre ellos los logrados en los concursos internacionales de música de Cámara de Praga o en otros certámenes italianos. En 1985, la ONCE le rindió homenaje en el Teatro Real de Madrid. Hoy, en un escenario más modesto, volverán a sonar sus composiciones, a escasos metros de la plaza que lleva su nombre en su pueblo natal.

Fotos

Vídeos