«Todavía cobro 4.000 euros al año por derechos de autor»

El hombre más poderoso y vilipendiado de la cultura exige que Google pague a las operadoras de telefonía por utilizar sus servicios Teddy Bautista | Presidente de la SGAE

OSKAR L. BELATEGUI O.BELATEGUI@DIARIO-ELCORREO.COMBILBAO.
Eduardo Bautista en el teatro Campos Elíseos, donde estos días se reúnen 225 entidades de gestión de 118 países. ::                             JORDI ALEMANY/
Eduardo Bautista en el teatro Campos Elíseos, donde estos días se reúnen 225 entidades de gestión de 118 países. :: JORDI ALEMANY

Bajo su presidencia, la Sociedad General de Autores y Editores repartió 346 millones de euros el año pasado. Teddy Bautista (Las Palmas de Gran Canaria, 1943) acaba de ser ratificado en su cargo por el 98% de los 97.000 socios que cobran puntualmente sus derechos de autor. Azote de los internautas, que lo consideran algo así como el demonio por su lucha contra la piratería, el ex cantante de Los Canarios se ha convertido en uno de los personajes más poderosos y contestados del mundo de la cultura. La Comisión Nacional de la Competencia afea la labor de la SGAE por monopolística, la imagen pública de la entidad se asocia a su voracidad recaudatoria y varios trabajadores despedidos denuncian por megalómana la red mundial de teatros ARTeria. En el Campos bilbaíno, Bautista es el anfitrión estos días de la cumbre mundial de entidades de gestión.

- Si introduzco su nombre en Google me desbordan los insultos.

- Esas críticas no me hacen ningún efecto porque son burdas, zafias. Me quedo con la tranquilidad de estar cumpliendo la función que me encomendaron. Soy una persona de principios y valores. No tengo ningún fantasma en el armario.

- Lleva 27 años vinculado a la SGAE. ¿Sabrá qué hacer cuando se jubile?

- Procuro no hacerme esa pregunta. Trabajo 65 horas a la semana. No es recomendable ni estoy orgulloso de ello.

- Se ha publicado que cobrará una pensión de 300.000 euros al año.

- Especulaciones. Yo tengo un contrato que establece que el día que me jubile cobraré el 60% de mi sueldo hasta que la Parca me llame. Y no, no es esa cifra.

- ¿Desde cuándo no se sube a un escenario?

- En 1995 me corté la coleta por un principio deontológico. Pensé que si los autores me iban a pagar no podía competir con ellos. Un año antes hubo un intento de hacer música experimental. Ensayamos y cuando nos pusieron fecha para un concierto no nos atrevimos.

- ¿Siente nostalgia de su época de estrella del rock?

- Sí. No hay nada comparado al premio de un aplauso y el fervor de los fans. Yo todavía tengo obras de culto en Corea, Japón... Un delegado japonés me ha dado esta mañana una reedición en vinilo del 'Free Yourself' para que se la firme.

- ¿Cobra derechos de autor?

- Sí. Poco dinero, unos 4.000 euros anuales. Gracias a que hay gente que todavía les da un valor a esas obras.

- ¿Qué les dice a los delegados de todo el mundo al estar en un país en la lista negra de la piratería?

- Les cuento que en España estamos en medio de un debate con dos posiciones encontradas. La pasada semana se reunieron los grandes medios europeos de comunicación y el presidente del Gobierno, que hizo una declaración muy solemne diciendo que había que luchar contra la piratería informática y cultural. Hay una sensación de que finalmente se van a hacer cosas.

- ¿La piratería es una cuestión de Estado?

- Incluso diría que comunitaria. Por qué la piratería nos iguala al nivel de China sería digno de un estudio sociológico. Durante años se ha frivolizado el fenómeno, se adoptó el discurso banal de que para qué querían más dinero los ricos. Nosotros ya advertimos de que iba a ser dramático. Ahora, los editores de periódicos y los libreros identifican un problema dramático que está acabando con la industria. No es un consuelo, porque en los últimos cuatro años nos han estado breando por todos los lados.

- Las operadoras de telefonía quieren cobrar a Google. Lo ha sugerido César Alierta, el presidente de Movistar.

- Es el momento. Las compañías telefónicas han hecho una inversión brutal capilarizando el territorio con fibra óptica. De toda esa inversión extraen un resultado extraordinario los navegadores, es como si se hiciesen autopistas sin cobrar peaje. Google, YouTube y las redes sociales tienen que ser conscientes de que esto no puede ser un negocio asimétrico.

- ¿La 'Ley Antidescargas' es suficiente?

- Otros países han apostado por soluciones más drásticas. Es la única ley que el Gobierno ha podido consensuar con todas las partes. ¿Es buena? Tendremos que esperar un par de años para ver el resultado. Si no ejerce mecanismos disuasorios de todos esos intercambios de archivos sin compensación para los autores habrá que buscar otra.

«No nos escuchan»

- Algo no funciona bien en la industria cultural: en cine las subvenciones superan a las recaudaciones en taquilla y, por primera vez, los músicos ganan más por el canon que por la venta de discos.

- No es un síntoma de anormalidad o de perversión del mercado. La remuneración por copia privada es un derecho. En el futuro habrá derechos muy parecidos por la atomización del uso de repertorios en millones de redes. Y no puedes tener un inspector en cada nodo de la red. Al desplomarse el mercado, el canon ha superado a la venta de discos.

- La SGAE es noticia por temas relacionados con su voracidad recaudatoria: peluquerías que se niegan a pagar el canon, inspectores en actos benéficos, bodas y verbenas. ¿Hacen algo para borrar esa mala imagen?

- Entrevistas como esta. Es muy difícil explicar algo cuando no se quiere entender. En esta cumbre de Bilbao hay reunidos 6.000 millones de euros anuales de ingresos por derechos, una parte muy importante del producto interior bruto de los países. Sería interesante preguntarles a los presidentes de otras sociedades qué piensan del caso de la peluquera que no paga el canon. Ellos no están acosados porque la opinión pública entiende que hay que pagar derechos de autor. Y se defiende desde los medios como algo natural, como se defiende el Estado de Derecho. Da la impresión de que este país está más cómodo instalado en la polémica que en el diálogo.

- ¿Se sienten acosados?

- No quiero ejercer el victimismo. Denunciamos que no nos escuchan con el debido interés. Porque en cuanto escuchan los argumentos hay un cambio de actitud.

- Han aprobado las cuentas de 2009 y el 98% de los socios le apoya.

- Algún periódico ha dicho que he ganado a la búlgara. Pues a la búlgara también se ganan las votaciones en los bancos y grandes empresas. Porque la mayoría, cuando las cosas van bien, apuesta por la continuidad y la experiencia.

- Trabajadores de la SGAE denuncian que usted «se ha empeñado en hipotecar las futuras recaudaciones en proyectos desproporcionados para los recursos de la entidad». 450 millones de euros en una red de 17 teatros y edificios por todo el mundo. Invertir en patrimonio en el extranjero en estos tiempos de crisis parece arriesgado.

- Los que han dicho eso no saben qué es ARTeria. Sólo en Bilbao hemos creado 200 puestos de trabajo. De una oficina en una segunda planta hemos pasado a un espacio cultural para construir público con una programación variada. Que esperen a ver los resultados y no hagan juicios de intenciones gratuitos.

- Pero la SGAE nació sin ánimo de lucro, las operaciones inmobiliarias no están entre sus fines.

- No. La SGAE nace justamente con teatros. Cuando se crea hace 111 años, su primera actividad fue crear una copistería para las partituras. Los italianos coparon todos los centros líricos con la ópera, así que la SGAE tuvo que abrir teatros para poner zarzuela. Además, ¿no hacen obra social y cultural las cajas de ahorros?

- El PP ha introducido los derechos de autor en su programa electoral mostrándose anti SGAE.

- Están cambiando de opinión. Durante los ocho años que gobernó el PP tuvimos un diálogo fluido, exactamente igual que con el PSOE. En las pasadas elecciones aparecieron los derechos de autor como un tema partidista, y eso no es bueno ni para nosotros ni para el PP, que tiene vocación de gobernar. Y cuando lo haga tendrá que cumplir las leyes internacionales.