La joya del Euskaltel pasa su primera reválida

Beñat Intxausti salva con nota la ascensión a Arrate y se coloca quinto en la clasificación general

IGOR BARCIAEIBAR.
Beñat Intxausti, en pleno ascenso a Arrate. ::                             FÉLIX MORQUECHO/
Beñat Intxausti, en pleno ascenso a Arrate. :: FÉLIX MORQUECHO

«Con lo que he hecho hasta ahora estoy más que satisfecho». Beñat Intxausti se cubre de prudencia en el Alto de Arrate, esquiva cualquier resquicio de presión añadida por su quinta plaza en la general, a 32 segundos de Alejandro Valverde. Pero la sonrisa con la que barniza sus palabras le delata. Sabe que las rampas de una cima clásica del ciclismo nacional pueden haber asistido al primer gran paso de su transformación de promesa a realidad. Y aunque él apele a su juventud y falta de experiencia en estas situaciones, los números no engañan. Ayer, en la jornada reina, el vizcaíno del Euskaltel Euskadi salvó la papeleta y de qué manera: quinto en la cima, a medio minuto de Samuel y Valverde, y por delante de corredores como Damiano Cunego, Andy Schleck o Joaquim Rodríguez, tres de los candidatos a la victoria final que ayer quedaron descartados.

La de Intxausti ha sido una irrupción inesperada. No porque alguien pusiera en duda su capacidad y talento, sino porque el de Muxika estaba destinado en esta Vuelta a trabajar, como todo el Euskaltel, para su líder, para Samuel Sánchez. Pero el fallo del asturiano en la primera etapa colocaron al vizcaíno al frente del equipo naranja, como único corredor con opciones de cara a la general.

Beñat no se había visto en una situación similar. Y eso que en el Critérium Internacional fue décimo en la general, pero en la etapa de montaña puso su talento al servicio del campeón olímpico. Así que tras dos etapas sin repercusión de cara a la general, Beñat afrontó ayer una reválida, que pasó con nota, siempre atento a lo que le dijeron en el equipo. «Samuel ya me ha comentado que regulara porque se iba a salir a tope y se iba a hacer muy dura la subida final, he pasado un momento malo y he ido regulando, manteniendo las distancias para no reventar. Y a kilómetro y medio me puse a tope. La verdad es que el balance es muy bueno», admitió en la cima.

Ahora le quedan dos etapas en las que tratará de mantenerse en una posición de privilegio, quinto en la general y primer vasco. A su favor tiene la crono, ya que en el Critérium fue quinto «y la de Orio me viene mejor, porque es dura». Pero Beñat recupera su versión prudente. «Será el sexto día de la Vuelta, las fuerzas estarán justas y quizá por mi juventud lo pueda acusar. Con lo que estoy haciendo estoy muy contento y el equipo también, porque mi director ya me ha dicho que lo que estoy haciendo es muy importante».

A su lado pasa el ganador de etapa, quien tiene muy claro que descargarle de presión es fundamental para que Intxausti pueda lograr un gran resultado en esta Vuelta. «Hay que dejarle tranquilo, porque tiene 24 años y no se le puede cargar de exigencia. Que aproveche la oportunidad pero dejándole a su aire. Que se vaya curtiendo, porque después de esto saldrá muy reforzado y convencido de que puede estar peleando por cosas», valora Samuel Sánchez.

Hoy, camino de Orio y con el muro de Aia como gran peligro, este vizcaíno de 24 años que en su cuarta temporada como profesional ha acelerado su paso hacia la élite, tendrá un nuevo examen. Pero es muy prudente. «Todo el mundo habla de la crono, pero es una etapa muy dura en la que se puede perder tiempo en la general», avisa.

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