«Será el primer gran museo del siglo XXI»

El líder del Guggenheim de Nueva York, Richard Armstrong, elogia en Bilbao el proyecto de UrdaibaiVidarte hace un llamamiento a la unidad y advierte del peligro de «desaprovechar» entre todos «esta oportunidad de futuro»

JON FERNÁNDEZBILBAO.
De izquierda a derecha y en primera fila, Vidarte, Portocarrero, González de Durana, Basagoiti y Armstrong. ::                             LUIS ÁNGEL GÓMEZ/
De izquierda a derecha y en primera fila, Vidarte, Portocarrero, González de Durana, Basagoiti y Armstrong. :: LUIS ÁNGEL GÓMEZ

¿Guggenheim de Urdaibai sí o no? Desde que el Gobierno vasco hiciera públicas sus dudas sobre el proyecto, el debate ha ido subiendo de tono. El museo promovido por la Diputación vizcaína ha terminado convirtiéndose en uno de los asuntos estrella de la contienda política. Hay quien defiende la iniciativa a capa y espada, quien la considera innecesaria y también quien no termina de deshojar la margarita. Es el caso del PP. Antes de decidirse, la formación liderada por Antonio Basagoiti quería conocer la opinión de los expertos. Lo hizo ayer a través de una jornada organizada por la Fundación Popular de Estudios Vascos, que reunió en el bilbaíno Palacio Euskalduna a cinco profesionales relacionados con el universo Guggenheim. Entre ellos estaba el mismísimo director de la marca neoyorquina, Richard Armstrong, quien verbalizó su incondicional y entusiasta apoyo al plan.

«Será el primer museo importante del siglo XXI», proclamó el estadounidense durante su discurso. Armstrong manifestó la voluntad de la fundación que comanda de «asumir riesgos» con proyectos como el de Urdaibai, para el que no escatimó elogios. Cree el líder de la Solomon R. Guggenheim Foundation que el complejo «sería otro ejemplo de innovación», al igual que en su día fue el recinto de titanio de la capital vizcaína. Y eso que él no le auguraba futuro: «En 1993 dije que nadie iría nunca a ver el museo, con lo que me equivoqué por completo».

17 años después, el directivo asegura que celebra casi todas las semanas reuniones con autoridades que anhelan el efecto de Bilbao para sus ciudades. Pero repetir el modelo de la capital vizcaína no sólo es muy difícil, sino que tampoco entra en los planes de la institución norteamericano. Su objetivo es crear algo diferente, que sirva de «complemento» al museo de Abandoibarra. Nada de edificios grandilocuentes. Armstrong habló de «un paisaje icónico» y recordó experiencias similares que se han puesto en marcha por todo el mundo. El museo danés de Louisiana o el tejano The Chinati Foundation fueron alguno de sus ejemplos.

Junto a Armstrong estuvo el 'número tres' del Guggenheim de Nueva York y director general de las instalaciones bilbaínas, Juan Ignacio Vidarte. Como era de esperar, basó su intervención en defender el proyecto con argumentos de todo tipo: desde un modelo «centrado en la creación» hasta la fusión con la naturaleza, pasando por los beneficios económicos para Euskadi en general y la comarca en particular: «Quizás no lo hayamos explicado bien hasta ahora, pero nosotros no pretendemos repetir el modelo de Bilbao, sino replicar su éxito».

«Tomen el mando»

Vidarte había visto previamente cómo tres especialistas en la materia daban su versión sobre el proyecto. El más crítico fue Javier González de Durana, actual director de Tenerife Espacio de las Artes. El gestor artístico reclamó al Gobierno vasco y la Diputación vizcaína que «tomen el mando» del patronato del museo de Bilbao y pidan a Nueva York más peso en su fundación. Durana abogó asimismo por aparcar la iniciativa de Urdaibai si no sale adelante con consenso institucional y defendió el valor histórico del edificio de Ricardo Bastida, ubicado en la zona donde se ubicaría el museo. «Prefiero un edificio colonial sin museo que un museo sin edificio colonial», zanjó.

A continuación, uno de los artífices del Guggenheim de Bilbao, el ex consejero vasco de Cultura Joseba Arregi hizo un alegato en contra del proyecto por la «indefinición» de sus contenidos. Arregi fue más allá y dijo no comprender «las razones» para ir otra vez de la mano de la marca neoyorquina.

En la cita también estuvo el columnista de EL CORREO y director del Círculo de Empresarios Vascos, Enrique Portocarrero, quien se declaró partidario del proyecto por ser «formidable en lo cultural e interesante en su vertiente socioeconómica», pero se mostró partidario de aparcarlo ante la actual situación de crisis.