«Contribuí a tumbar los GAL y ahora mi investigación irá hasta el final»

El comisario Bodin, responsable policial de la investigación sobre la muerte de Anza, no descarta ninguna hipótesis

F. ITURRIBARRÍAPARÍS.

«No descarto nada. No soy ingenuo. Yo contribuí a tumbar a los GAL. Mi investigación irá hasta el final». Quien se expresa con esa contundencia al otro lado del hilo telefónico es el responsable de la investigación policial sobre la muerte de Jon Anza. Desde octubre de 2009 el comisario divisionario François Bodin es el director interregional de la Policía Judicial de Burdeos, con jurisdicción en todo el suroeste de Francia (regiones de Aquitania y Mediodía-Pirineos).

En un alto en las numerosas reuniones de una jornada ajetreada, el comisario Bodin atiende la llamada de este periódico para transmitir a la opinión pública un mensaje claro: «Estoy decidido a saber lo que pasó. Y la dirección central en París, también. Queremos saber». Su interés se centra en reconstruir los pasos de Anza desde que el 18 de abril de 2009 montó en un tren en Bayona hasta que el 29 de abril del mismo años ingresó inconsciente en un hospital de Toulouse, en el que falleció el 11 de mayo último. «No descarto nada».

- ¿Tampoco un episodio de guerra sucia?

- «En absoluto. No soy ingenuo, Entré en la policía en la época de los GAL. En Burdeos, en los años 1980, yo contribuí a tumbar a los GAL. Es algo que conozco muy bien. En Francia la Policía Judicial hace un trabajo transparente. No se puede admitir que un servicio extranjero venga a hacer esas cosas. Hay un problema de soberanía y de derechos humanos. Nunca apoyaré la guerra sucia. Mi investigación irá hasta el final».

A falta de elementos para dar prioridad a una pista, los investigadores manejan varias hipótesis. «Usted me habla de guerra sucia. Pero yo también puedo decirle que en el interior de ETA hay gente que quiere parar la lucha armada y otra que no, unos que tienen dinero y otros no... No descarto nada: un ajuste de cuentas de ETA, que quieran fabricar un mártir, una agresión para robarle en un mal encuentro...».

En Toulouse, otro mando policial, que pide el anonimato, se muestra tajante al excluir la pista de la guerra sucia. «Si el Estado francés, español o cualquiera hubiera necesitado esconder algo, nunca se le hubiera encontrado o habría aparecido muerto. Murió entre las manos de servicios especializados de urgencias y no en el patio trasero de una comisaría. Como en todos los casos hay zonas de sombra y vamos a intentar despejar el máximo de dudas y ambigüedades», razona.

«Búsqueda sobre el terreno»

Desde el viernes policías de Bayona, Burdeos y Toulouse buscan sobre el terreno en cafés, restaurantes, hoteles, calles y estaciones a personas que sepan algo de Jon Anza. En la prensa local se va a publicar un llamamiento a la colaboración ciudadana con la finalidad de reconstruir sus últimos pasos. También se toma declaración a los socorristas, bomberos, policías municipales, médicos y enfermeras que lo atendieron en Toulouse.

El comisario Bodin pone especial interés en dejar claro que la policía judicial «no tiene nada que reprocharse» en el olvido del cadáver sin identificar durante diez meses en una morgue de Toulouse. Insiste en que el 4 de junio recibieron una respuesta negativa del hospital Purpan a un requerimiento remitido el 20 de mayo que, además de la identidad de Anza, iba acompañado por su descripción y fotografía. Eso a pesar de que se encontraba depositado en una cámara frigorífica desde el 11 de mayo. «Creo que hubo una gran negligencia por parte del hospital. Tendrán que explicarse», dice.

Antes de despedirse, el responsable policial de la investigación proclama: «En Francia no habrá guerra sucia. Eso es seguro. Por eso hay que tratar de comprender lo que pasó».