Juan Ramón Etxebarría Borobia

El Ayuntamiento de Kuartango expone los cuadros del sacerdote

SOCIEDAD LANDÁZURI
Uno de los cuadros. ::
                             S. L./
Uno de los cuadros. :: S. L.

Juan Ramón Etxebarría Borobia nació en Urbina en el seno de una familia numerosa de ocho hermanos, su padre es de Orozco y su madre de Ozaeta. Recién ordenado sacerdote se trasladó a Ecuador en el año 1977, donde ha trabajado como misionero por casi treinta años. Ha residido en varios lugares de la Costa ecuatoriana, tanto en la provincia de Manabí como en Los Ríos.

En ese país es donde comenzó a desarrollar el arte del dibujo y la pintura y fue por exigencias del trabajo de concienciación y organización que realizaban los misioneros. Descubrió el valor y el gusto por la imagen y por la pintura con la gente más pobre de aquellos lugares, como una manera de recoger su realidad y de animarles en su liberación. Los procesos de organización de campesinos y pobladores de los suburbios de las ciudades en aras de superar situaciones de cuasi esclavitud, llevaban a cultivar la imagen como herramienta pedagógica. Muchas eran personas analfabetas. A Juan Ramón le tocó colaborar en la realización de libros de alfabetización basados en el método liberador del pedagogo brasileño Paulo Freire. También se realizaban códigos y murales para las misiones populares que buscaban la creación de comunidades de base. Interpretando sencillos dibujos los campesinos empezaban a tomar la palabra, y se iniciaba un proceso de recuperación de la dignidad. Se editaban multitud de folletos y materiales pedagógicos, siempre basados en la fuerza de las imágenes. La energía del mensaje evangélico llegaba a las personas pobres a través de dibujos sencillos que reflejaban su identidad y su cultura montubia. Etxebarría elaboró colecciones de postales y tarjetas, de estilo naif, entroncando con la sensibilidad popular y las corrientes latinoamericanas.

Compartió durante once años en Bahía de Caráquez, provincia de Manabí, trabajo y vida con el artista vasco Peli Romarategui, adelantado del movimiento misionero vasco que dedicó largos años a elaborar mosaicos, vitrales, altares, sagrarios para muchos lugares de Ecuador. Peli fue maestro para Juan Ramón y despertó en él su pasión por plasmar en imágenes el alma y la vida cotidiana del pueblo.

Este compromiso con el pueblo le llevó a Juan Ramón Etxebarría a interesarse por la investigación y el conocimiento de la cultura montubia. De una manera especial contribuyó al rescate de las músicas y danzas montubias, creando al efecto un ballet.

Entre los pobres

Querer estar entre los pobres; valorar su vida, sus costumbres, su fe; hacer del machete y del garabato montubios una sinfonía de color que dan vida al trabajo comunitario; hacer presente la pequeña reunión de la Comunidad, hacer de la mujer eje de la vida rural costeña; denunciar las haciendas, la tala del manglar, el trabajo esclavo del jornalero; hacer un monumento de la fe coloreada del pueblo. Hacer esto y hacerlo con belleza, fue la misión de Juan Ramón en Ecuador. En uno de los periodos en que aprovechaba a visitar la familia se tomó unos años y estudió en la Escuela de Arte de Vitoria. Ha seguido formándose con algunos pintores, como Blanca Basabe y Jorge López.

Desde 2006, a su regreso de Ecuador, atiende pastoralmente la zona de Kuartango. La gente de Kuartango le propuso exponer sus pinturas en el bello marco del nuevo ayuntamiento de Zuatzu, a orillas del río Baias. Animado por esta cálida acogida de los kuartangueses, Juan Ramón Etxebarría quiso dar un paso más y reflejar en su exposición algunos aspectos de la identidad de este bucólico valle, como la arquitectura de sus iglesias, ermitas y espadañas, sus paisajes y sus tradiciones y romerías. Ha utilizado para ello la técnica de la acuarela.

La exposición permanece abierta en la sala de exposiciones de la nueva sede del ayuntamiento de Kuartango. El autor ha donado los cuadros al Valle de Kuartango.