Comedores escolares, un conflicto interminable

El martes se inicia la décima jornada de huelga en los jantokis. Más de 85.000 alumnos vascos se verán afectados

A. ALDAZSAN SEBASTIÁN.
Servicio indispensable. Varios escolares en un comedor. ::
                             L. SEVILLA/
Servicio indispensable. Varios escolares en un comedor. :: L. SEVILLA

En todo conflicto laboral hay dos partes enfrentadas, trabajadores y empresa. Pero en las huelgas que se retomarán la semana que viene en los comedores escolares vascos, el puzzle se compone de más piezas. Para empezar, entra en escena un tercer agente que convierte la protesta en materia sensible. Más de 85.000 alumnos vascos de 492 'jantokis' se quedarán sin servicio los próximos martes y jueves a causa de la movilización sindical, con el caos familiar que ello conllevará. El Departamento de Educación también tiene un sitio reservado en primera fila: no está autorizado para negociar, perodebe garantizar que haya servicios mínimos.

El del próximo martes será el décimo paro convocado por los sindicatos ELA, LAB, CC OO y UGT desde que empezaran las protestas el curso pasado en los comedores de los colegios públicos, como forma de presión para llegar a un acuerdo satisfactorio del nuevo convenio laboral. Nada parece haberse movido de sitio. Aunque las negociaciones entre las empresas que ofrecen el servicio y los trabajadores no se han roto, el desencuentro es evidente. Los sindicatos han convocado dos paros semanales de forma indefinida.

Las centrales no van a ceder en sus reivindicaciones, esto es, la equiparación laboral y salarial con los trabajadores que desarrollan sus mismas funciones y dependen directamente del Departamento de Educación. En la actualidad, esa equiparación oscila entre el 90% y el 95%, según los puestos. La plantilla de los comedores escolares se compone de cerca de 5.000 trabajadores, de los cuales 500 forman parte de la consejería (la mayoría en cocina) y el resto pertenece a las subcontratas.

90 millones al año

¿Hasta cuándo seguirá entonces el toma y daca? Los sindicatos creen que el Gobierno vasco debería implicarse más. Desde Educación dicen que, aunque no les corresponde intervenir en la negociación, «hemos hecho varias propuestas», explica Carlos Crespo, director de gestión. El servicio de comedores escolares supone un gasto de 90 millones de euros al año, de los cuales el 72% lo sufraga el Ejecutivo. «En la actual coyuntura, determinadas peticiones salariales no pueden ser aceptadas y deberían ser asumidas por la parte que nosotros no financiamos», apunta Crespo. Es decir, colegios y asociaciones de padres.

Los sindicatos son conscientes de que hay que resolver el conflicto cuanto antes para evitar «las molestias que causan estas huelgas a las familias», reconoce Pedro Hernández, de CC OO. La única cuestión en la que todas las partes se muestran de acuerdo.