La revolución del algodón elástico

Deportistas de todos los estilos se han apuntado ya a la moda de estas tiras de colores, que aceleran la recuperación de las lesiones

ALIZE MINTEGIBILBAO.
La atleta turca de origen etíope Almitu Bekele. ::
                             FERNANDO GÓMEZ/
La atleta turca de origen etíope Almitu Bekele. :: FERNANDO GÓMEZ

Seguro que a muchos aficionados al fútbol y a otros deportes les habrán llamado la atención unas curiosas tiras de colores que lucen últimamente los deportistas en su cuerpo. Se podría hablar ya de ellas como la nueva revolución de la medicina deportiva. Conocido con diversos nombres, el 'Kinesiotaping', 'Medical Taping', 'vendas de colores', o científicamente denominado como 'vendaje neuromuscular' es un innovador método de vendaje que está siendo aplicado con mucho éxito en la medicina general, pero sobre todo en la deportiva.

Estas tiras elaboradas con un algodón elástico y una capa de pegamento antialérgico -las hay negras, azules, rojas y hasta rosas- comenzaron a utilizarse en los años setenta en Asia, sobre todo en Corea y Japón, pero a día de hoy se han introducido ya en Europa y América. De hecho, se están convirtiendo en una necesidad para los deportistas de élite, que las utilizan tanto en entrenamientos como en las competiciones. En nuestro país, fue David Bechkam el primero en lucirlas durante su etapa en el Real Madrid. Hoy en día casi todos los futbolistas de la Liga se han apuntado a esta moda.

Y es que una de sus principales ventajas es su tejido transpirable que permite expulsar el sudor y no pierde su efecto al entrar en contacto con el agua, y a diferencia del esparadrapo deportivo optimiza la recuperación sin limitar la movilidad. Sus efectos principales son tres: reduce el dolor, ya que genera efectos de analgesia, proporciona tono muscular y facilita el drenaje linfático. A nivel articular, en caso de una lesión de rodilla, por ejemplo, también corrige la postura, dando información al cerebro de cómo mover correctamente esa articulación.

Judith López es fisioterapeuta y realizó en mayo del pasado año un curso especializado en esta técnica en la Universidad de Zaragoza. Tiene su propia consulta en Usansolo y según cuenta utiliza el vendaje neuromuscular casi a diario con sus pacientes. «Se usa para todo tipo de lesiones, musculares, articulares, linfáticas, problemas de edemas y también para ayudar a cicatrizar heridas». Lo importante, ante todo, es utilizarlas correctamente, por ello López advierte de que cualquiera no se las puede poner. «Hay que acudir a un especialista para que nos las ponga, porque una mala utilización no nos serviría de nada y además cada lesión requiere una distinta colocación. Normalmente hay que tenerlas puestas durante cinco días».

Cromoterapia

Para temas musculares, por ejemplo, en caso de querer tonificar el músculo, la tira se debe colocar desde el origen a la inserción y si es para relajarlo, al revés, de inserción a origen. Ante un edema de tobillo -un esguince-, por contra, se cortan diferentes trozos y se hace una especie de redecilla, que es la que permite mejorar la evacuación del edema y la llegada de nutrientes a la sangre.

¿Tienen algo que ver los colores? En Japón, por ejemplo, creen en la cromoterapia -un método de armonización y de ayuda a la curación natural de ciertas enfermedades por medio de los colores- y por ello, cada tonalidad la asocian a una lesión. Aquí sin embargo no tienen nada que ver.

Pese a que los efectos no están del todo estudiados en España, los especialistas hablan ya de un método revolucionario en el mundo de la medicina. Y es que sus contraindicaciones son aparentemente escasas. «Uno de los hándicaps principales es que muchas veces se colocan de manera errónea, en el lugar equivocado, y esto hace que la lesión no remita. De ahí puede surgir cierta desconfianza», explica la fisioterapeuta de Usansolo. Ante una herida no se deben colocar directamente, pero sí alrededor de ella. En el caso de los diabéticos tampoco es conveniente usarlas en zonas de pinchazos y tampoco se recomienda ante problemas de trombosis.

Atletas, tenistas, ciclistas e incluso surfistas se han unido ya a este nuevo método curativo. Los nadadores, por contra, no pueden decir lo mismo, ya que el pasado año la FINA (Federación Internacional de Natación) prohibió el Kinesiotaping en su reglamento.