El Arqueológico asalta el futuro

Una de las piezas del museo. / Foto y vídeo: Ó.Chamorro/
Una de las piezas del museo. / Foto y vídeo: Ó.Chamorro

De Atapuerca a la revolución industrial, recorre un millón de años mediante las técnicas museísticas más modernas

M. LORENCI MADRID

A los 147 años de su creación el Museo Arqueológico Nacional (MAN) asalta el futuro. Deja de ser una institución decimonónica para entrar en el siglo XXI. Culmina un proceso de rehabilitación integral que ha costado 12 años y más de 65 millones para entrar en la modernidad por todo lo alto. Con las mejores y más modernas técnicas museísticas y una brillante y eficaz rehabilitación arquitectónica, gana superficie y calidad expositiva para narrar un viaje apasionante. De Atapuerca a la revolución industrial, recorre un millón de años de historia. El Ministro de Cultura, José Ignacio Wert, lo recorría poco antes de que Mariano Rajoy lo inaugure el próximo día 31 y abra sus puertas al público el 1 de abril, con acceso gratuito hasta el 20.

El MAN, hasta hace nada el hermano olvidado de los grandes museos nacionales, recupera su perdido esplendor. La casa de las damas de Elche y Baza, del tesoro de Guarrazar y la efigie de Livia, puede al fin mirar de tú a tú a sus vecinos. Creado en 1867, a espaldas de la Biblioteca Nacional, en el áureo eje Prado-Recoletos, apenas a un kilometro de Prado, el Thyssen y el Reina Sofía, la ambiciosa remodelación del los cimientos al tejado lo convierte en "otro" museo en las antípodas de lo que fue.

Ascendido a la 'champions' de la museografía, tampoco tiene nada que envidiar a santuarios europeos de la arqueología, como los museos los de Pérgamo y Egipcio de Berlín, o los de Atenas o Marsella. Su remodelación ha sido sensiblemente más barata. Lo destacó un orgulloso y "muy satisfecho" Wert, que en un día grande para la institución comparó los 2.161 euros de coste por metro cuadrado con los 5. 652 del museo de la Acrópolis, los 14.390 del Neues Museum de Berlín. «Es la actuación de mayor calado en museos públicos en los últimos año y su colección nos permite conocer a través de sus bienes lo que fuimos, somos y seremos» dijo.

Treinta millones ha consumido un proyecto museográfico de esplendorosos resultados y el resto se ha dedicado a la obra civil iniciada en 2008 que convierte el vetusto caserón del XIX un luminoso y eficaz contenedor tecnológico del XXI. Tecnificado, moderno, accesible, didáctico y entretenido, renueva salas, instalaciones y dotaciones. Han sido necesarios seis años de obras en varias fases, de los cuales sólo durante dos años y medio el museo ha permanecido cerrado al público.

La superficie útil pasa de 19.280 a 23.303 metros cuadrados, lo que supone un aumento del 13 por ciento. La nueva y reordenada colección gana 3.000 metros y se despliega en los casi 10.000 metros cuadrados que suman las 40 salas distribuidas en tres plantas Los espacios de uso público casi se duplicarán al creer un 44 por ciento y cuenta, por fin, con servicios como tienda, cafetería, auditorio, salas de actos y un fabuloso vestíbulo. Las salas acogen una selección de más de 13.000 objetos arqueológicos, frente a los 15.000 que se mostraban antes de una vasta colección que cataloga más de un millón y medio de objetos.

Mármol y merbau

Cambia la cara comenzado por su acceso principal. En lugar de subir la vieja escalinata habrá que descender al nivel menos uno sin ninguna barrera arquitectónica. Dos luminosos patios son los ejes de comunicación y se suman a la superficie expositiva. El mármol travertino y la tropical madera de merbau son los materiales esenciales de una intervención que se ordena en torno a los patios ahora cubiertos con claraboyas que aportas luz natural a un amplio vestíbulo que ha multiplicado por cinco su superficie con guardarropa, taquillas, tienda y cafetería. Se ha aprovechado la planta bajo cubierta para servicios internos y biblioteca y la cámara acorazada del gabinete numismático pende del techo.

«En este edificio del XIX que entra de golpe en e XXI solo se habían hecho apaños durante el XX» dijo el director Andrés Carretero. «La colección permanente se dispone para durar una generación, de 25 a 30 años. Hay que ser comedidos, no se puede experimentar y pensar en discurso y la puesta en escena es a largo plazo».

Con el anticipo de la primordial Lucy hallada en el corazón de África donde vivió hace 3,2 millones de años -se exhibe una reproducción de su osamenta-, el recorrido cronológico va de Atapuerca y el paleolítico inferior al reinado de Isabel II. Recorre casi un millón de años de nuestra historia narrados mediante las más modernas técnicas audiovisuales y museísticas. Hay ayudas para todas las discapacidades y guías interactivas en tabletas electrónicas.

Las colecciones de Grecia, Oriente Próximo, Antiguo Egipto y Nubia completan el panorama de las culturas mediterráneas antigua e influyente en nuestro desarrollo cultural. La dama de Elche, muy cercana a la Dama de Baza, que se exhibe ahora con todo su ajuar, los tesoros celtibéricos y visigóticos como el de Guarrazar y las efigies romana de Livia y Tiberio o los jarrones de la Alhambra -cuatro en todo el mundo- siguen siendo joyas del museo. Pero gana relevancia todo lo que antes era subsidiario de estas piezas estelares. Se mantiene la reparada reproducción de las cuevas de Altamira.

El ambicioso programa de conservación y restauración permite presentar la mayor parte de piezas de la exposición: mosaicos, artesonados, yeserías, esculturas y otros bienes culturales. Son magnificas las restauraciones de los mosaicos romanos, los artesonados árabes o la presentación de las cuatro momias egipcias con las que cuenta o la colección griega.

Quiere el MAN ganarse a nuevo público desde el minuto uno de su reapertura, según su director. El acceso será gratuito hasta el 20 de abril Costará después tres euros, un precio competitivo y muy atractivo que nada tiene que ver con los 14 que cesta el acceso a sus vecinos de Prado o el Thyssen.

En colaboración con instituciones como las fundaciones Orange, ONCE y CNSE, se ha logrado la plena accesibilidad, facilitando la visita a todo tipo de públicos con necesidades especiales. Se puede circular en silla de ruedas por todo el museo, hay estaciones táctiles para invidentes y dispositivos para ampliar el sonido para personas con discapacidad auditiva

Sin fecha para 'Las Mercedes'

Aún no hay fecha para la muestra que estrenará las salas temporales del MAN que recibirá, junto al Museo Naval, parte del tesoro de 'Las Mercedes', recuperado de las garras los cazatesoros del Odyssey tras una ardua batalla en los tribunales. Será la base de una de la gran exposición de la temporada inaugural. Junto a las monedas de plata del pecio se exhibirán objetos rescatados de la fragata 'Nuestra Señora de las Mercedes'.

El visitante podrá así acercarse tanto a la época y las circunstancias del hundimiento, como al proceso de recuperación de este importante conjunto de patrimonio subacuático.