Europa endurece las leyes antitabaco

El Parlamento de Estrasburgo aprueba que el 65% de las cajetillas esté ocupado por advertencias sanitarias

DANIEL ROLDÁNMADRID
Europa endurece las leyes antitabaco

Europa ha dado un paso más en la lucha contra los efectos del tabaco. El Parlamento ha aprobado esta mañana en Estrasburgo, por 514 votos a favor, 66 en contra y 58 abstenciones, un paquete de medidas para endurecer todos los aspectos de este producto que produce al año, según la Comisión Europea, unas 700.000 muertes en los estados miembros de la Unión. Un conjunto de decisiones que abarcan todos los aspectos de este negocio, desde la apariencia de las cajetillas, hasta el tabaco con sabor o los tan de moda cigarrillos electrónicos, aunque el horizonte para que todas estén en funcionamiento se fija en 2020.

El acuerdo entre la Eurocámara y el Consejo ha permitido endurecer la normativa vigente desde 2002, aunque no se ha apretado tanto al sector tabaquero como desde la Comisión Europea se pretendía. Por ejemplo, en un principio pretendía llevar hasta el extremo los mensajes antitabaco de las cajetillas, como ha sucedido en Australia, donde las cajas son prácticamente genéricas. En Europa, estos productos llevarán advertencias sanitarias combinadas (imagen y texto) que cubrirán el 65% de las dos caras. Ahora está en el 40%. Además, se van a colocar advertencias de texto en el lateral de los paquetes. Las dimensiones mínimas de las advertencias sanitarias garantizarán una mayor visibilidad y determinados tipos de envase, de menos de 20 unidades, dejarán de estar permitidos.

Otro de los aspectos más novedosos es el fin del tabaco con sabor a menta, caramelo o fresas. Quedan prohibidos en cigarrillos o tabaco de liar, aunque tendrán un periodo transitorio de cuatro años para su eliminación. Las autoridades europeas, que cifran en un 3% las ventas totales de tabaco de este producto, consideran que son enmascadores de tabaco y que pueden atraer a los más jóvenes con unos sabores más atrayentes. Además, recuerdan que el 70% de los fumadores se engancha antes de cumplir los 18 años. En cuanto a los ingredientes, se ampliará la información de los productos aditivos y el tabaco para liar. Con la nueva norma, también será posible prohibir productos con aditivos cuyos efectos adictivos o tóxicos se haya demostrado de manera significativa y mensurable que han aumentado.

La tercera pata son los cigarrillos electrónicos, que carecían de una regulación a nivel europeo. El acuerdo de hace dos meses auspiciada bajo la presidencia lituana establece que deben tener una concentración máxima de nicotina de 20 miligramos por milímetro, pero no va más allás en la interpretación del producto. Considera la normativa que deben ser los estados los que deben legislar y otorga a los fabricantes la posibilidad de que se posiciones: si son un producto con nicotina, como defiende la Asociación Española del Cigarrillo Electrónico, o si se consideran un producto medicinal. En el segundo caso, deberán justificar sus propiedades a las autoridades médicas y ser comercializados como ayuda para dejar de fumar o alternativa al tabaco. En el primer caso, como ha pasado en España, se deberán acoger a las normativas publicitarias del tabaco y de venta a menores.

Unas medidas que pretende reducir el número de fumadores en Europa en los próximos cinco años en un 2%. La UE quiere que cada año dejen de fumar 2,4 millones de europeos. Según las estadísticas de la Comisión, el 28% de los ciudadanos de la Unión fuman, un 21% lo han dejado y un 51% nunca han fumado.