Si su empresa no le ha pedido el IBAN, preocúpese: no podrá cobrar la nómina a partir de febrero

El Banco de España está preocupado por la falta de adaptación de las pymes a la nueva regulación europea de cuentas bancarias

AMPARO ESTRADAMADRID
Una mujer pasa por delante de una oficina bancaria. / Archivo/
Una mujer pasa por delante de una oficina bancaria. / Archivo

Antes de la crisis, sólo unos pocos sabían lo que era la prima de riesgo. Ahora, todos estamos al tanto cuando sube y si supera el nivel crítico. Pero la inquietud por la prima ha quedado aparcada al mantenerse por debajo de los 250 puntos básicos. A partir de ahora, la palabra de moda va a ser IBAN, el nuevo identificador de las cuentas corrientes que exige la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA en sus siglas en inglés) para crear un mercado único de pagos de forma que se pueda operar en toda la zona desde una cuenta bancaria única. Si su empresa todavía no le ha pedido el IBAN de su cuenta corriente, el Banco de España le recomienda que empiece a preocuparse. A partir del 1 de febrero, sin IBAN no se podrán cobrar las nóminas ni pagar los recibos. "Quedan 94 días y no hay plan B", alertan técnicos del supervisor bancario, que insisten en que cumplir los requisitos y adaptarse: "No se puede dejar para el último momento porque hay que hacer pruebas y se pueden acabar produciendo cuellos de botella".

El IBAN es el identificador internacional estándar para cuentas bancarias que será exigido obligatoriamente en lugar del código cuenta cliente (CCC)- a partir del 1 de febrero para efectuar domiciliaciones de recibos, pagos por transferencia, ingresos de nóminas en las cuentas corrientes y otras operaciones. Todos tendrán que cumplir las nuevas exigencias: desde las empresas para pagar a sus empleados, las compañías de luz o teléfono para pasar los recibos, los colegios para cobrar las cuotas de los alumnos, los ayuntamientos con sus recibos o las comunidades de vecinos, entre otros. A falta de menos de tres meses, el Banco de España está preocupado por el escaso conocimiento del proceso entre las pymes, que todavía no han comenzado los preparativos. En estos momentos, el 55% de las operaciones en España se están haciendo ya con el estándar SEPA, zona única de pagos, lo que coloca a nuestro país por debajo de la media europea, pero razonablemente bien para que en febrero se realice el cambio sin problemas, según el supervisor.

Las grandes administraciones públicas y compañías emisoras de recibos tienen previsto empezar a incluir el IBAN en sus recibos a partir de noviembre y diciembre. En estos casos, donde los recibos se cuentan por millones, la propia compañía 'convertirá' el código cuenta cliente en código IBAN a través de un programa informático porque le sale más barato y es más eficiente que mandar millones de cartas pidiendo el IBAN cliente a cliente. En realidad, cualquiera puede realizar esa conversión a través de un algoritmo matemático que se facilita en la web Sepaesp.es, desarrollada por el Banco de España y las entidades financieras. A un particular, el IBAN se lo facilita su propia entidad financiera, aparte de que lo puede ver directamente en su cuenta a través de la banca electrónica o en los recibos bancarios.

Si en operaciones estamos en un 55%, en adeudos la situación es crítica: sólo el 0,24% -por debajo de la media europea, que está en el 7%-. Cuando los grandes emisores de recibos lo pongan en marcha antes de fin de año, el porcentaje subirá, pero la inquietud de las autoridades se centra en las pequeñas empresas, en los colegios, en las comunidades de vecinos, en los pequeños ayuntamientos, que no están preparados y la mayoría ni sabe lo que tienen que hacer. Fuentes del supervisor lamentan la escasa colaboración que están recibiendo por parte de las asociaciones empresariales para difundir los nuevos criterios que habrá que cumplir a partir de febrero.

La responsabilidad de cumplir la SEPA es siempre de quien inicia la operación: de la compañía de la luz o del colegio cuando giren los recibos y de la empresa que paga las nóminas. El consumidor o el trabajador no será responsable de las consecuencias salvo que se le haya solicitado el IBAN y no lo haya facilitado.

Recibidos en clave Twitter

Otro de los cambios que trae la SEPA es que la información que se incluye en los recibos domiciliados no podrá exceder de 140 caracteres. Es decir, que el objeto y detalles del recibo tendrán que ir en clave twitter. Las empresas, las asociaciones, los colegios, las compañías de seguros, las comunidades de vecinos Todos deberán adaptarse a los 140 caracteres y buscar alternativas para transmitir la información completa del recibo.

Las domiciliaciones ya existentes continuarán siendo válidas, no será necesario un nuevo mandato, pero si no se utiliza durante 36 meses y no hay ningún pago u operación dejará de tener vigencia y habrá que renovarla. La SEPA introduce también una serie de garantías para el cliente, la mayoría de las cuales ya existen en España. Entre otras, la posibilidad de limitar el cobro de un adeudo a un determinado importe o periodicidad (pagar el recibo del gimnasio una vez al mes y no más de 'x' euros) para evitar cargos no controlados; pasar a la entidad financiera una 'lista blanca' de acreedores a los que se quiere pagar y una 'lista negra' de acreedores a los que no se quiere pagar; o exigir al banco que verifique que lo que se va a cargar en la cuenta es lo que se autorizó.

Además, habrá determinadas operaciones que no serán obligatorias hasta dos años después (febrero de 2016). En España, este aplazamiento permitirá que las empresas no tengan que utilizar el formato XML en su mensajería con las entidades financiera hasta 2016, que los bancos puedan ofrecer a los consumidores servicios gratuitos de conversión de CCC a IBAN durante ese tiempo y subsistirán ciertos productos de financiación de las pymes como los anticipos de crédito y los recibos que se procesan como efectos de comercio.

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