El mayor escándalo del papado de Benedicto XVI

La imagen del Vaticano salió perjudicada por la filtración de un centenar de documentos internos | El exmayordomo del Pontífice Paolo Gabriele y un informático fueron condenados por estos hechos

LUCÍA PALACIOSMADRID

Una de las mayores crisis del papado de Benedicto XVI, que cuestionó incluso su capacidad de liderazgo como guía de la Iglesia católica, fue el denominado caso 'Vatileaks'. La imagen del Vaticano salió perjudicada por la filtración de un centenar de documentos internos, entre ellos numerosas cartas privadas dirigidas al Papa o a su secretario.

El VatiLeaks se desató a primeros de 2012 cuando una televisión italiana publicó unas cartas enviadas por el actual nuncio en Estados Unidos, Carlo María Vigano, al papa en las que denunciaba la "corrupción, prevaricación y mala gestión" en la administración vaticana. Después, varios diarios filtraron otros documentos en esa línea e incluso uno sobre un supuesto complot para asesinar a Benedicto XVI antes de que acabara el año, es decir, el 2012.

Ante la situación creada, Benedicto XVI creó una comisión cardenalicia, presidida por el español Julián Herranz, para esclarecer las filtraciones, que interrogó a una treintena de personas. Pero fue el 19 de mayo cuando el escándalo estalló en toda su plenitud: salió a las librerías el libro 'Sua Santita', que recoge más de un centenar de documentos reservados enviados al papa y a su secretario, George Ganswein, y de la Santa Sede que desvelan tramas e intrigas en el Vaticano.

El 23 de mayo de 2012 el exmayordomo del Papa Paolo Gabriele, también conocido como 'El Cuervo', fue detenido por la Gendarmería tras encontrar en su domicilio miles de documentos fotocopiados y muchos originales enviados al papa, algunos de los cuales estaban publicados en el libro de Nuzzi. Dos días después se arrestaba también al informático vaticano Claudio Sciarpelletti tras encontrar en su mesa los gendarmes un sobre con documentos que supuestamente le dio Gabriele.

El indulto

Gabriele, de 46 años, fue condenado a 18 meses de cárcel por el robo con agravantes de documentos reservados del Pontífice, pero el propio Benedicto XVI acudió a la cárcel el pasado 22 de diciembre a comunicarle personalmente su indulto. "Fue un momento de gran intensidad y muy personal", ha dicho el portavoz vaticano, Federico Lombardi, que ha subrayado que la visita del Pontífice a la cárcel vaticana traía a la memoria la que hizo Juan Pablo II en la prisión romana de Rebibbia a Ali Agca, el turco que disparó contra él en 1981 en la plaza de San Pedro del Vaticano.

Gabriele, que fue mayordomo del papa en los últimos seis años, ha sido excarcelado inmediatamente y ha regresado a su domicilio, a pocos metros de donde cumplía la pena, donde viven su esposa y tres hijos. El exmayordomo, ha precisado la presidencia del Gobierno de la Santa Sede no recuperará ese trabajo y dejará de vivir en el Vaticano. "La Santa Sede, confiando en la sinceridad del arrepentimiento manifestado, desea ofrecerle la posibilidad de reanudar con serenidad la vida junto a su familia", ha subrayado la Secretaría de Estado. Lombardi ha afirmado que el perdón papal "es una buena noticia" y el final de "un triste caso", conocido como el escándalo 'VatiLeaks', que durante este 2012 puso a la Curia Romana en la picota.

También por este caso Sciarpelletti, de 48 años, fue condenado a dos meses de cárcel por el delito de encubrimiento de Gabriele, aunque la pena quedó en suspenso. Lombardi dijo el pasado diciembre que Sciarpelletti volvió a su puesto de trabajo en el Vaticano hace varias semanas y que también se estudiará para él el indulto, "para que pueda reanudar su vida en condiciones de serenidad". El Vaticano lo que quería era acabar el 2012 con el fin de este escándalo que puso a la curia en el ojo del huracán.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos