Primera lapidación en Malí a una pareja por vivir juntos sin casarse

El grupo radical islámico Ansar al Din, que desde junio controla el norte del país, lleva los castigos recogidos en el Corán hasta sus máximas consecuencias

EFELONDRES

El grupo radical islámico Ansar al Din, que desde el pasado junio controla el norte de Malí, ha llevado los castigos recogidos en el Corán hasta sus máximas consecuencias y el pasado domingo ordenó la lapidación de una pareja acusada de adulterio. Según ha confirmado un notable de Aguelok, en la región de Gao, un hombre y una mujer fueron lapidados públicamente en esta ciudad por vivir juntos sin estar casados.

La ejecución fue llevada a cabo ante unas 200 personas, en una aplicación pública de la "sharia" o ley islámica, cuya redacción se remonta al siglo VII. La fuente, que quiso mantener el anonimato, ha agregado que la pareja fue enterrada en un agujero y apedreada hasta la muerte, en esta ciudad, donde la Corte Penal Internacional investiga una posible masacre perpetrada supuestamente por rebeldes tuareg.

"Cada día que pasa nos hundimos un poco más en la miseria. ¿Cómo podemos soportar que nos impongan latigazos, prisión y humillación en nombre de la 'sharia'?", ha señalado en Bamako Ami Maigua, un ciudadano originario de Tombuctú.

Aplicación de la 'sharia'

Para Yéyia Tadin, un refugiado de esta localidad septentrional controlada por Asar al Din, "Malí es un país amputado, minado por los narcotraficantes y los terroristas religiosos". "En Tombuctú, en Gao y en Kidal (las tres regiones cuyo control se escapa a las autoridades) no se puede jugar al fútbol ni ver la televisión. Se han acabado las tardes de baile y los lugares de entretenimiento", ha denunciado Tadin.

En la ciudad de Tombuctú, cuya parte antigua esta reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, los radicales islámicos han destruido más de una decena de mausoleos, por considerarlos lugares de culto heréticos que se desvían de las enseñanzas coránicas. En esta región del norte, integrantes de Ansar al Din ya habían castigado en otras ocasiones el adulterio o la ingesta de alcohol con latigazos, pero nunca habían ejecutado antes a las personas acusados de cometer estos delitos.

En uno de los últimos intentos de mediación con este grupo salafí, el presidente del Consejo Supremo Islámico de Malí, Muhamud Dicko, se trasladó este fin de semana a Tombuctú para entrevistarse con el máximo líder de Ansar al Din, Iyad Ag Ali.

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