El presidente de la AFE, a los tribunales

AMADOR GÓMEZMADRID

El presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), Luis Rubiales, deberá comparecer el 2 de marzo ante la justicia para declarar como imputado por presuntos delitos de apropiación indebida y delito societario. Tras haber sido admitida a trámite una querella presentada por el anterior presidente del sindicato de jugadores, Gerardo Movilla, y otros cinco afiliados, Rubiales tendrá que defenderse en los tribunales. El presidente de la AFE y su junta directiva cobran un sueldo, cuando los estatutos del organismo no lo permiten. Los querellantes denuncian que «la diferencia de gastos de personal entre lo realmente gastado en 2009 y lo presupuestado para el ejercicio de 2011 supone un incremento de más del 300%».

La querella, presentada el pasado 21 de noviembre, refleja que desde junio de 2010, el nuevo presidente de la AFE y parte de sus directivos han cobrado 447.813 euros, «cuando esta cantidad no estaba presupuestada y la ley y los estatutos prohibían expresamente su cobro, por lo que Rubiales y otros miembros de la junta de gobierno han incurrido en un evidente delito de apropiación indebida, pues eran plenamente consciente de la ilicitud del cobro que venían percibiendo». Los denunciantes también destacan que el Juzgado de Instrucción número 30 de Madrid reclama desde noviembre al secretario general de la AFE los datos de las retribuciones del presidente y sus directivos percibidas en 2010 y 2011, «y Rubiales aún no ha contestado».

«Gastos injustificados»

Respecto al supuesto delito societario, se considera que Rubiales ha impuesto en la AFE «acuerdos tan abusivos que pueden suponer la ruina de la asociación en muy poco tiempo, dado el extraordinario aumento de los gastos injustificados de explotación (con un incremento del 443%) y de personal efectuado por el querellado». Se denuncia que el presidente del sindicato, en el cargo desde marzo de 2010, «tiene un indudable ánimo de lucro propio, pues gran parte de los gastos injustificados van destinados al patrimonio personal del sr. Rubiales y de, al menos cuatro compañeros más de la Junta de Gobierno, como ha puesto de manifiesto el informe de Auditoría».

«En solo unos meses la estructura de la AFE ha pasado de tener siete personas asalariadas a tener 19», lamenta uno de los querellantes, que en noviembre de 2011 solicitó personalmente a Rubiales «que devolviese el dinero», «A este ritmo de gasto, en unos tres años la Asociación se quedaría sin patrimonio para atender los fines sociales que tiene encomendados en su objeto social», se asegura en la querella. «A Rubiales se le invitó a renunciar al dinero, pero no lo hizo, después de que en la asamblea de la AFEde noviembre de 2010 él y sus directivos reconocieran que iban a cobrar y el resto no dijese nada. Desde el mes de junio están cobrando todos», subraya uno de los denunciantes.