Google Panda cambia las reglas del juego

El nuevo algoritmo del principal buscador de Internet pone en jaque la presencia en la red de miles de páginas

ROSARIO GONZÁLEZMADRID
Google Panda cambia las reglas del juego

El principal buscador de Internet, Google, ha cambiado las reglas del juego. Hace apenas una semana, el gigante de la red anunciaba la activación del algoritmo Panda. Se trata del cambio más importante en ocho años en la fórmula que Google utiliza para clasificar por relevancia los millones de páginas existentes en la red y ha puesto en jaque a miles de webmaster que hasta la fecha controlaban la forma de posicionarse en el ránking de resultados.

La idea es sencilla pero ambiciosa: mejorar los resultados de búsqueda y hacer llegar al usuario las páginas de mayor calidad y relevancia, desechando aquellas páginas que no cumplan requisitos como la calidad de los contenidos, la corrección ortográfica y estilística, la originalidad, el tiempo de carga de la página o la cantidad de publicidad.

Aunque Google se cuida mucho de mantener en secreto la fórmula mágica para acceder a los primeros puestos de su ránking, con cada variación que introduce en sus algoritmos ofrece pistas básicas para adaptarse a los cambios. En este caso, se habla de variaciones en alrededor de 500 parámetros, de los miles a tener en cuenta, entre los que destacan como más valorados la calidad del contenido ofrecido.

Pero una de las variaciones más importante a tener en cuenta, según Jaime Cuesta, SEO manager del grupo Make es el factor social: "Google ha entendido a la perfección la revolución que han generado las redes sociales, la manera en que los usuarios interactúan, y no ha querido quedar relegado a ser un mero buscador para empresas". Por ello, la compañía da un gran valor a lo que se mueve en Twitter, Facebook o su propia red social: Google+. "Si el público te sigue y te valora, el factor social funciona como el boca a boca, obligando a Google a seguirte y posicionar tu contenido en los puestos más relevantes", señala Cuesta, para quien los cambios introducidos son todo mejoras: "Google lo hace pensando en los usuarios, clasificando de una manera más democrática la información que hay en la red. Al otorgar máxima importancia a la calidad y a ser el primero en ofrecer un contenido, puede posicionar antes a un bloguero que a un periódico si cumple los requisitos, dando la misma importancia a todos y siendo en consecuencia más democrático en su valoración", matiza.

Guerra a las 'granjas de enlaces'

El gigante de la red acumula el 90% de las búsquedas que los usuarios realizan en Internet, de manera que las páginas que mejor respondan a los nuevos criterios subirán posiciones en el ránking, mientras que las que no cumplan los requisitos, serán penalizadas con un puesto bajo, lo que significa prácticamente la invisibilidad.

La mayoría de los portales reciben visitantes a través del buscador, que en algunos casos proporciona hasta el 90% del tráfico. El usuario realiza una búsqueda y Google ofrece enlaces a las páginas que considera relevantes, de manera que, cuanto más arriba se esté en la lista de resultados, más posibilidades hay de que el usuario se dirija a dicha página. Es más, las estadísticas señalan que la mayoría de los usuarios sólo atienden a la primera página de resultados, por lo que estar en ese ránking se convierte en muchos casos en una cuestión de vida o muerte para el futuro de una página web.

Pero la importancia de estar presente en ese listado ha generado la proliferación de diversas técnicas para engañar al sistema, como las denominadas 'granjas de contenido'; webs que, previo pago, mejoran el posicionamiento en buscadores mediante enlaces. Para Cuesta, uno de los grandes beneficios de Google Panda será la desaparición de estas páginas engañosas. "Son directorios divididos en subcategorías que otorgan mucha fuerza a las páginas que contratan sus servicios, pero a la vez generan mucha contenido sucio en la red y, en consecuencia, usuarios frustrados. Ahora Google pone en jaque este sistema; lo que quiere es contenido bien redactado y fresco, actualizado, que cada vez que pase el robot no encuentre siempre lo mismo". "Por ello -añade-, las páginas de comercio online cuyo tráfico depende de Google se verán penalizadas si su indexación depende de los enlaces creados ad hoc de manera fraudulenta". "La tarta se está repartiendo mucho y quien haya hecho mal los deberes se verá perjudicado pero quienes realmente se esfuerce por dotar a la web de contenido saldrán beneficiados", apostilla convencido.

Ganadores y perdedores

Tras su implantación en EE UU, con resultados favorables, el pasado 12 de agosto el buscador implementó su nuevo algoritmo para los resultados en habla hispana, además de otros idiomas como el alemán, el francés, el ruso y el italiano. Sólo algunos países asiáticos mantienen por el momento el algoritmo anterior. Las consecuencias no se han hecho esperar, generando variaciones importantes en el tráfico de visitas de miles de portales y, a pesar de que los cambios sólo afectan al 10% de las búsquedas, según aseguran desde la empresa, algunas páginas importantes como Ciao.es o Wikio.es han visto descender drásticamente el número de visitas a sus páginas en lo que ya se ha comenzado a denominar el 'efecto Panda'.

También aquellas páginas que se dedican a rastrear contenido interesante para copiarlo en su web se verán perjudicadas: "El contenido duplicado es contenido que sobra en la red, y además es ilegal. Por eso lo que hace Google es indexar las páginas lo antes posible y, si comprueba que otra página ha copiado el contenido original, incluso con ligeras variaciones, el buscador penalizará la acción fraudulenta y la caída será enorme", advierte Cuesta.

Pero también hay otros sitios que ha aumentado su tráfico tras la llegada de Panda. En este apartado destacan los medios de comunicación tradicionales, las redes sociales o los blogs y portales especializados. Todos ellos comparten dos características en común: ofrecen contenidos de calidad y cuidan al usuario, ofreciéndole una experiencia de navegación altamente satisfactoria.