ETA ha modificado su estructura interna por motivos de seguridad

Ha multiplicado el número de 'aparatos' para descentralizar su funcionamiento

VASCO PRESS BILBAO

En los últimos años, sin embargo, ETA ha introducido importantes cambios en su estructura que afectan al conjunto de la organización terrorista. Es, probablemente, la modificación más radical, que se ha llevado a cabo en el seno de la banda terrorista en los últimos veinticinco años. Frente a la estructura tradicional de tres grandes ramas o aparatos, el organigrama actual de ETA está basado en once aparatos diferenciados, resultado de la división de los primeros. Se ha pretendido crear un mayor número de áreas de funcionamiento autónomo, estancas entre sí, para disminuir los efectos de la acción policial.

Los cuerpos de seguridad españoles y franceses han desarrollado durante la última década procedimientos de investigación a largo plazo encaminados a desmantelar amplias estructuras de ETA con el propósito de dañar al máximo a la organización terrorista. Para hacer frente a este tipo de investigaciones, ETA ha reaccionado disminuyendo la centralización y dispersando las responsabilidades en muchas más manos.

Al frente de ETA se encuentra una ejecutiva que en los últimos tres años ha estado formada por entre 7 y 11 personas, en función de las operaciones policiales. En la documentación interna la cúpula etarra recibe el nombre de Zuba (abreviatura de Zuzendaritza Batzordea, comité de dirección). La dirección sigue teniendo el máximo poder político y operativo dentro de ETA.

Existe un órgano asesor, una dirección paralela, denominada Zuba-hitu, formada por una quincena de antiguos dirigentes que se encuentran actualmente encarcelados tanto en España como en Francia. Entre la quincena de dirigentes que forman parte de Zuba-hitu se encuentran Kantauri, Ainhoa Múgica, Txapote, Julián Atxurra, Iñaki de Rentería, Esparza Luri, Olarra Guridi, etc.

Los once aparatos que componen la actual estructura etarra son: logística, política, internacional, militar, reserva, makos (cárceles), extorsión, información, reclutamiento (captación), negociación y tesorería. Alrededor de un centenar de miembros están encuadrados en este organigrama.

Cinco nuevos aparatos

De las tres grandes ramas tradicionales, la que ha sufrido un mayor desmembramiento es, posiblemente, el Aparato Político (bautizado ahora en el argot de ETA como Poltsa). De esta área han salido nada menos que cinco nuevos aparatos como el de Internacional (denominado por la banda como Nasa), el de Makos (H-alboka), financiación (Gezi), Negociación (Hanes) o Tesorería (Diba, abreviatura de Diru Batzordea, comisión de dinero o de fondos).

La gestión de los fondos se ha dividido en dos estructuras, una que se encarga específicamente de conseguir el dinero, mediante la extorsión, (Gezi) y otra que se ocupa de lo que sería estrictamente la administración de los recursos conseguidos (Diba). Gezi se ocupa de toda la actividad que tiene que ver con el chantaje a los empresarios, enviarles las cartas sucesivas, controlar los pagos y, si es necesario, realizar atentados contra aquellos que se resisten a la extorsión. Esta estructura tiene sus propias células armadas que son las que llevan a cabo la colocación de bombas en las empresas y actúan con independencia de lo que es el Aparato Militar.

También se encarga de organizar las campañas de boicot contra las empresas que no pagan. Para realizar esta actividad cuentan con una célula que es el punto de contacto entre la estructura clandestina de ETA y las organismos públicos de la izquierda abertzale. A esta célula se le llama Orain Taldea y tiene como función difundir los panfletos o las pegatinas con las listas de las empresas para las que se pide el boicot.

Las actividades relacionados con la negociación han sido propias del Aparato Político, aunque ahora se ha desdoblado en una rama denominada Hanes. Se sabe, por documentación interna de ETA, que la preparación del contacto con el dirigente de ERC Josep Lluis Carod-Rovira y la realización de una valoración sobre este encuentro fue misión de Hanes, aunque quienes se vieran con el político catalán fueran Mikel Albisu, Antza, y Josu Ternera, considerados los jefes del Aparato Político.

La rama Nasa es la responsable de los contactos internacionales y, por ejemplo, de los comunicados que se envían a medios de comunicación extranjeros, embajadas, etc. El Aparato Logístico, (Lohi) que sufrió un grave quebranto como consecuencia de la "operación Santuario" desarrollada en octubre de 2004, es el que, aparentemente, ha resultado menos afectado por la remodelación de la estructura etarra. Otro tanto ocurre con el Militar (Esa), aunque éste ha registrado una pérdida de control de una parte de las actividades terroristas, las relacionadas con la extorsión, al pasar a manos de Gezi.

La rama Militar y la de Logística siguen siendo dos grandes estructuras en el organigrama etarra, que consumen la parte sustancial del presupuesto de la banda.

Al lado de los anteriores están como nuevo aparato Harrera, el que se encarga de la reserva, es decir del alojamiento de los miembros de ETA ocultos en Francia que están a la espera de que se les asigne alguna misión; están también H-alboka, la estructura cuyo trabajo es el control de los presos y mantener las relaciones con los recluso, y Endahalar, la rama que tiene como atribución la recogida de informaciones para la banda terrorista y que hace unos años se denominaba "pianistas" en el argot interno. Otro aparato que ha cambiado de denominación, que no de actividad, es el que se encarga del reclutamiento y captación de nuevos reclutas que ha pasado de llamarse "arrantzales" a llamarse "Mattin".

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