El Lagun Aro completa la fiesta del BEC con una gran victoria ante el TAU (92-78)

Los hombres de Txus Vidorreta han realizado un gran encuentro ante 12.400 aficionados

EFE BILBAO

92.- Lagun Aro (22+21+23+26): Salgado (22), Montáñez (10), Panko (14), Scott (29) y Weis (3) -cinco inicial-; Koljevic (2), Savovic (8), Banic (4), Majstorovic (-) y Cabeza (-).

78.- TAU Cerámica (19+15+25+19): Prigioni (6), Erdogan (23), Jacobsen (2), Scola (26) y Splitter (14) -cinco inicial-; Ukic (1), Vidal (2), Grimau (-), David (4) y Drobnjak (-).

Parciales: 22-19, 43-34 (descanso); 66-59 y 92-78.

Árbitros: Pérez Pérez, Fernández y Ortega. eliminados por cinco faltas personales Prigioni (min.38), Vidal (min.38), Scola (min.38) y Erdogan (min.39).

Incidencias: Unos 12.400 espectadores en el Bizkaia Arena, del Bilbao Exhibition Centre, en Barakaldo, a donde se trasladó hoy el equipo bilbaíno de manera excepcional.

El Lagun Aro vivió hoy el día más grande de su todavía corta historia al imponerse por vez primera en competición oficial al TAU (92-78), su rival más significado, y hacerlo además ante la espectacular cantidad de más de 12.000 espectadores.

El equipo de Txus Vidorreta, uno de los principales artífices de que el equipo bilbaíno haya sido capaz de llegar a donde está hoy, bordó por momentos el baloncesto sobre la provisional cancha del grandioso Bizkaia Arena.

Tal nivel de excelencia alcanzó el conjunto vizcaíno que el poderoso líder de la ACB acabó desquiciado y con cuatro jugadores eliminados cuando todavía quedaban opciones para los de Velimir Perasovic.

Los máximos responsables del excepcional partido local fueron Javi Salgado, seguro que uno de los que más ha soñado con un triunfo como el de hoy por su condición de bilbaíno, y Richard Scott. El base de Santutxu sumó 22 puntos y alcanzó una valoración de 24, estadísticas que quizás no reflejaron en toda su integridad su enorme partido, ya que fue el hombre que más dominó la situación a lo largo del choque.

Lesión de Splitter

El pívot americano jugó su mejor encuentro de la temporada y fue capaz de contrarrestar el inmenso poderío de Luis Scola y Tiago Splitter en la zona (40 puntos y 47 de valoración entre los dos) anotando 29 puntos con excepcionales porcentajes (11 de 13 en tiros de dos y 2 de 2 en triples) y también 29 de valoración.

El joven brasileño fue una de las claves de los derroteros que tomó el choque en la parte final al caer lesionado justo cuando su equipo había equilibrado el primer tirón importante local.

Después de que el Lagun Aro se marchase hasta por quince puntos mediado el segundo cuarto (36-21), con un parcial de 19-2 desde el 17-19 de poco antes del final del primer cuarto, el TAU logró engancharse de nuevo al partido gracias al trabajo de los dos pívots sudamericanos y a la aparición de un hasta entonces gris -como el resto del juego exterior de su equipo- Serkan Erdogan.

El conjunto vitoriano había retomado una iniciativa en el marcador de la que no gozaba desde el primer cuarto poniéndose un punto arriba (54-55) cuando el jugador que llegara a estar cedido en Bilbao se lesionó.

El principio del fin

Además, el Lagun Aro pareció decidido a no perder un partido que creyó tener ya casi ganado y abrió de nuevo distancias con dos canastas de tres que supusieron el principio del fin para el equipo de Perasovic (63-57).

A partir de ahí, se volvieron a asentar los locales y al TAU las prisas solo le llevaron a malos tiros y a ir acumulado faltas que provocaron que cuatro de sus hombres más importantes (Prigioni, Vidal, Scola y Erdogan) se fuesen antes de tiempo al banquillo.

Al final, los 14 puntos de diferencia descabalgaron del liderato al TAU e hicieron campeón de la primera vuelta al Barcelona y al Lagun Aro le permitieron acabar la primera mitad del calendario en una muy digna duodécima posición.