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Excursión por Serantes y Punta Lucero

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Excursión por Serantes y Punta Lucero

Serantes y Punta Lucero conservan restos de su pasado militar

05.10.09 - 13:41 -
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Si el lector tiene entre sus proyectos el de asaltar Bilbao, debería saber, según la táctica castrense al uso, que una de las plazas fuertes que primero tendría que conquistar es el complejo militar del monte Punta Lucero, en Zierbena. No hay nada mejor para controlar la bahía del Abra. El invasor se encontraría al frente de un recinto que todavía alberga media docena de cañones de gran alcance, varios nidos de ametralladoras y una intrincada red de galerías subterráneas. En resumen: uno de los lugares más privilegiados desde el que otear casi una quinta parte del territorio vizcaíno, una buena porción de la vecina Cantabria y las vicisitudes de más de un millón de personas.

Los 307 metros de Punta Lucero bien merecen una visita calmada en la que estirar las piernas, oxigenarse con la brisa atlántica y disfrutar con una panorámica. La cima, con sus redondeadas colinas, semeja un ogro panza arriba sesteando tras una comilona; el alargado muelle, los brazos que acarician la mar; y los enmarañados túneles, las tripas.

El monte que abriga a Zierbena tiene un pelaje ralo amarillento, muy sobado y pisoteado por el ganado, en el que sólo verdea algún cardo o los indómitos zarzales que las reses han dejado por imposibles. Se asciende a pie por la pedregosa pista que parte desde las afueras del tranquilo barrio de La Cuesta, próximo a Zierbena. El camino repta por la ladera caracoleando y permite llegar hasta la entrada principal del cuartel abandonado. Dentro, la desolación se extiende por doquier entre escombros y pintadas.

Los túneles por los que en tiempos corrieron los soldados están hoy infectados de moscas; los encalados pasadizos aparecen recubiertos y ennegrecidos por una indecorosa corteza de estiércol. La red de corredores ensamblaba las baterías de artillería del flanco norte con las instalaciones acuarteladas del sur, y podía servir como búnker en caso de ataque aéreo. Sus cañones, que antaño escupieron toneladas de obuses y odio, resisten roñosos al imparable acoso del tiempo y el olvido.

Hermano menor

Como a veces sucede en las mejores familias, a la sombra del hermano mayor se cría fuerte el pequeño. Algo parecido sucede con el monte Serantes y su vecino Punta Lucero. El Serantes, a cuya sombra se extiende el pueblo de Santurtzi, es un monte con dos cimas; dos pezones rocosos, algo mustios y resecos, que se miran entre sí separados por varios centenares de metros. Tiene, desparramadas por su piel, varias casetas agrícolas cercanas al chabolismo que parasitan sus laderas, quitándole parte del lustre.

Una sinuosa carretera, que a medida que asciende metros se enrolla por la falda, permite llegar hasta las cumbres partiendo desde el barrio de San Juan. Durante la subida se empiezan a vislumbrar las impresionantes vistas que le han dado fama y le hicieron merecer respeto militar como principal vigía del Abra.

Fue en las postrimerías del siglo XIX cuando las autoridades españolas, temerosas de una invasión por parte de EE UU (eran tiempos de la Guerra de Cuba), se decidieron a fortificar gran parte de la costa cantábrica para la defensa del norte peninsular. Hay constancia de instalaciones militares en el Serantes en tiempos de Felipe V y la Guerra de Sucesión (1701-13).

Poco o nada queda ya de las instalaciones castrenses que se distribuían por todo el Serantes: el torreón de la cumbre, que habría de ser el guarda mayor del Puerto de Bilbao, se encuentra en estado ruinoso, invadido por la vegetación y con sus poderosos muros diezmados; el fuerte, con su recoleto foso perimetral y que antaño constaba de cuatro pabellones para la tropa, uno para oficiales y dos para accesorios, también se halla en estado lamentable y próximo al derrumbe. Quedan a salvo del tiempo, eso sí, las estampas de un mar y una ría que siempre estuvieron ahí. Sólo por eso, la excursión ya merece la pena.


Cómo llegar

Serantes y Punta Lucero forman un cordal que puede ser recorrido cómodamente desde Zierbena (La Cuesta) y Santurtzi (barrio San Juan).

Para llegar a estos municipios, la mejor opción es circular por la A-8 y tomar los correspondientes desvíos, bien señalizados.


Links de interés

· Santurtzi

·
Zierbena

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