A las barricas les sacan los colores

Los toneles salieron a la calle tras la ley antitabaco y ahora pierden su color roble para llenarse de tonos más vivos. Bodega Contador abre una exposición de barricas dedicadas al mundo del cine

JULIÁN MÉNDEZ
Las barricas están inspiradas en escenas o personajes de películas./
Las barricas están inspiradas en escenas o personajes de películas.

Gracias a la ley antitabaco, las nobles barricas de roble donde se envejecen los mejores vinos, han alcanzado una nueva vida. Los toneles, coronados ahora por enormes ceniceros, han salido de las bodegas y han colonizado las calles. Un par de ellas suelen flanquear las entradas a nuestras tascas y bares, como una señal indiscutible. En ellas se apoyan los vasos de vino y, al amor de sus duelas, se tejen conversaciones y se intercambian confidencias.

Enrique Martín y Raúl San Cristóbal, dos diseñadores gráficos afincados en La Rioja, han ido un paso más lejos y han decidido sacarles los colores, pintarlas.

Primero fue una vista panorámica de la Plaza del Mercado de Logroño, muy abigarrado y colorista, como de acuarela infantil. Luego, transformaron una barrica en una etiqueta gigante de vino y, otra, en una enorme lata de cerveza, capaz de saciar la sed del mismísimo Obélix. El siguiente paso ha sido crear toda una serie dedicada al cine.

Por algo más que barricas asoman los impagables John Travolta y Samuel L. Jackson en un fotograma de Pulp Fiction, con guiño a Bansky incluido, el rey del grafiti, ya que el cimarrón negro ha cambiado la Sig Sauer por un pacífico plátano. También bien armado asoma el chalado, convertido en héroe a su pesar, Travis Bickle (Robert De Niro), el taxita nocturno de Nueva York que protagoniza Taxi Driver. Clint Eastwood, el rey del spaguetti western almeriense, aparece caracterizado en una serie como Harry el Sucio, ese tipo que promete arreglarte el día mientras te apunta con el cañón de su 44 Magnum de Smith & Wesson.

El dragón Bruce Lee y Arnold Terminator Schwarzenegger también son de la partida que completa un guiño al cine mudo con The Kid, de Charles Chaplin y la inolvidable gorra del pequeño Jackie Coogan... Desde el pasado sábado, las barricas se muestran en Bodega Contador, en San Vicente de la Sonsierra (La Rioja).

Enrique Martín explica que primero hay que escoger bien la barrica, lijarla y cubrirla con una imprimación sobre la que pueda aplicarse la plantilla con el motivo escogido. Luego llega el tiempo de pinceles y sprays acrílicos. Y manteniendo siempre la perspectiva en la cóncava barrica para no romper ni con el encanto de la escena ni con la proporción. Cuanto mejor mantenida esté la barrica, mejor para pintarla. También hacemos dibujos por encargo, a gusto del consumidor, explica Martín.

La exposición, que permanecerá abierta hasta el mes de julio, forma parte de la visita a la bodega de Benjamín Romeo (el único 100 puntos Parker español dos años consecutivos con su Contador).

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